Bizcocho de zanahoria y canela
Este bizcocho nace de una necesidad imperiosa, de la urgencia de preparar un dulce causada por la obligación de trabajar un domingo, después de haber trabajado de lunes a sábado viernes, sabiendo que el lunes (martes, miércoles…) también toca.
Aunque es cierto que la cocina no se me da muy bien, quiero pensar que es más por falta de práctica que de habilidad, así que, cuando me da el impulso, le pongo empeño, a ver si consigo ir mejorando. Y, aunque he tenido que bajar a comprar dos veces (menos mal que algunas tiendas abren en domingo), puedo decir que he conseguido hacer un bizcocho que, aunque de aspecto francamente mejorable, está bastante bueno (también es verdad que mi criterio puede dejar mucho que desear, puedo comerme una cucharada de azúcar y pensar que estaba exquisita, me encanta el dulce).
La receta la he sacado de este blog, pero me he ahorrado la cobertura por miedo a que el bizcocho no me quedase bien y tener que tirar dos cosas, y en lugar de tenerlo 25 minutos en el horno, ha tenido que estar 50 (¡¡!!). Además, he intentado desmoldarlo cuando todavía estaba caliente y lo he estropeado… (y me temo que no es lo único que he estropeado hoy…).
La primera vez que tomé bizcocho de zanahoria fue hace años en una tetería de Granada, tras una tarde de relax en los baños árabes que para mí tuvo una magia especial…





