Desvaríos de una mente desocupada

Las latas de sardinas y otros engaños culinarios

Hace poco leí en adn, a través de meneame, que casi la mitad de las latas de sardinas en aceite no contienen sardinas o aceite de oliva. La verdad es que me dio bastante asco, casi tanto como cuando estás limpiando calamares y te encuentras un boquerón medio digerido… Entiendo que a cualquiera con estómago le impacta esta noticia, pero los negados en la cocina, los que no pasamos de humildes ayudantes de pinche, los que tenemos en las latas de conservas la piedra angular de nuestra alimentación, los que odiamos a los cocineros de la tele no se sabe si por envidia o porque realmente se lo merecen, nosotros nos tuvimos que plantear seriamente si seguiríamos consumiendo tan delicioso dudoso producto. Por lo menos a mí me pasó y decidí no hacerlo, si quisiera comer cosas indefinidas las cocinaría yo misma, gracias.

Pero hoy, una interesante conversación mantenida con mi experto en cocina me ha dejado las cosas más claras. Obviamente se trata de una licencia poética, de la misma manera que los perritos calientes no están hechos necesariamente de perro, que no se pueden reciclar las cartas del banco para hacer sopa de sobre, y que las croquetas de la abuela suelen ser de pollo o jamón (ya me parecía raro lo que les duraba una abuela congelada a algunas personas), las sardinas de las latas no tienen porqué contener eso, sardinas.

Así que ya sé lo que voy a cenar esta noche 🙂

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s