¡Abajo la ociosidad!, Desvaríos de una mente desocupada, La gran aventura sueca, Negro sobre blanco, Personal, Un libro al mes

De buen humor

En promedio suelo ser una persona de bastante buen humor, excepto durante los 20 minutos que siguen al despertar de una siesta especialmente calurosa. En esos 20 minutos no me aguanto ni yo, por eso procuro no dormir la siesta (si hace mucho calor).

Pero hay días, como hoy, en que el humor es excepcionalmente bueno, días en que no sólo las grandes cuestiones de la vida están más o menos cómo deberían (o empezando a estarlo) sino que las cosas pequeñas también parecen ir viento en popa, días tan redondos que ni siquiera importa tener una lista de tareas domésticas pendientes pegada en la puerta de la nevera…

Una de las razones para estar de buenas es el tiempo. Este verano está siendo excepcionalmente caluroso en Suecia y en casa, sin aire acondicionado y con el sol dando de pleno desde las 5 de la mañana no se estaba especialmente bien. Hoy ha amanecido nublado (y es increíble lo que me llega a gustar a mí un nublado) y justo ha comenzado a caer una tormenta (y si hay algo que me gusta es una tormenta desde casa).

 wpid-img_20140730_123149681.jpg

Además, a pesar de fallar en mi desafío, terminé de tejer mi Hélène el lunes por la tarde, y ahora sólo me queda coserlo.

También me he apuntado a una locura tejeril llamada Pentakal… una pequeña gran locura en la que, aunque no aspiro a tejer 5 rebecas en 5 meses, sí que espero pasármelo en grande con las demás tejedoras.

Y esta mañana, sentada entre sol y sombra en el balcón, me he terminado de leer un libro que también me ha animado el día. Después de libros en sueco, profundosmalos a rabiar, me apetecía leer algo relajadito, una historia sencilla de no pensar mucho, el análogo literario a ver Pretty woman un domingo por la tarde…

Así fue como cayó en mis manos The truth about Melody Browne, de Lisa Jewell. Sinceramente no es lo que me esperaba, habiendo leído Ralph’s Party, de la misma autora, hace ya algunos años. Pero es un libro muy agradable de leer, bien hilado y de esos que hacen que se escape alguna lagrimilla feliz.

Melody Browne es una mujer sin infancia, no recuerda nada anterior al día en que su padre la rescató cuando se incendió su casa. En el incendio se perdieron no sólo los recuerdos de la infancia de Melody, sino también cualquier rastro físico de ésta: fotografías, juguetes, cartas… A sus treinta y tantos, cosas que pasan, empieza a tener recuerdos y poco a poco vamos descubriendo su historia. Es bonito, de verdad. Recomendable para el verano, con sol o con tormenta 🙂

 Felicísimo miércoles 🙂

Anuncios

2 thoughts on “De buen humor”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s