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El alegre

Muchos tenemos en casa una lana que nos da “miedo” utilizar… quizás porque fue cara, o un regalo de alguien especial, o un recuerdo, o simplemente es preciosa. En mi caso se cumplen casi todas estas características excepto la del regalo de alguien especial (a no ser que yo misma cuente como ese “alguien especial”, claro).

Fue una de las primeras madejas que compré después de mudarme a Suecia en 2011, en el primer otoño que pasé aquí. Me costó adaptarme un poco, y comprar alguna madeja de vez en cuando me sirvió un poco como terapia.

Luego la experiencia me enseñó que con una madeja poco se hace, y posteriormente compré una más en los mismos tonos, y una en gris (muy claro casi blanco) para hacer rayas… ¡¡Y de repente apareció el patrón perfecto y la lana resultó ser mucho más bonita de lo que podía haberme imaginado viendo la madeja!!

El jersey pedía a gritos que lo dejase tal cual, sin el detalle en zigzag que lleva el patrón original, y así se quedó. ❤ ❤ ❤

Moraleja: hay que perder el miedo a usar las lanas especiales, porque una vez tejidas no dejan de serlo 🙂

Hoy no sólo es jueves santo… ¡también es día de RUMS!

 

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Con las manos en la lana

Esta mañana me levanté y mientras me tomaba el café de la mañana decidí que hoy iba a ser el día ¡en que iba a organizar mi stash!

He sacado todas mis ovillos, madeja, restos, y proyectos a medias de los distintos armarios, cajas y cestos…

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Ha sido una mañana intensa de clasificar, pesar y fotografiar, aunque gracias a la hoja de cálculo de mi stash que me he descargado de Ravelry he conseguido terminarla en sólo 8 horitas de nada.

He deshecho varios proyectos que no iban a ninguna parte, he colocado en bolsas de proyecto todos los proyectos empezados que quiero terminar, y hasta me he encontrado un proyecto que llevaba al 50% unos 3 años… y que ahora vive en una bolsa de proyecto esperando pacientemente su turno.

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No toda la mañana ha sido risa… algunas bolsas escondían el oscuro secreto que toda tejedora tiene en algún rincón de su casa: “¡vómito lanero!”

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Y así es como ha quedado la cosa:

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El cambio que no se ve, el grande de verdad, es que ahora todas mis lanas están registradas en Ravelry, con sus pesos y (la mayoría) con foto y todo.

Según Ravelry ahora mismo tengo unos 30 km de lana (sin contar con el megapedido que tengo que hacer mañana para tejer mantas de bebé a cascaporro) y eso me produce sólo un poquito pequeño de ansiedad lanera… y necesidad de tejer mucho, mucho, mucho para que esos 30 km se conviertan en algo más manejable.

¡Feliz miércoles y feliz semana santa para todos los que empezáis las vacaciones hoy!

 

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Los calcetines del pique

No hay como tener una amiga que se pica igual que tú para tejer unos calcetines… ese pique (sano, por supuesto) hace que termines de tejer los calcetines en un tiempo récord, que te lo pases en grande metiendo el turbo y que acabes sin ganas de ver un calcetín en dos días 😛

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(Y no, no me pilló el toro con los swapetines, pero tampoco dejé aparcado el segundo calcetín hasta haberlos terminado!)

Mj, la pobre, acabó el primer calcetín con un dedo accidentado… y yo me quedé como Chandler después de jugar al PacMan…

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Pero mereció la pena, ¡vaya si la mereció! Mis calcetines, tejidos con una lana para calcetines de Regia, me parece que tienen un aire un poco retro (y los de mj, que podéis ver aquí, están tejidos con una lana que necesito mucho!).

El patrón, que además es gratuito, es divertidísimo de tejer (con o sin pique, pero con pique más!). se empieza en la punta, tejiendo al bies, hasta que se da forma al talón en lo que la diseñadora denomina, muy acertadamente, el momento origami. Luego se sigue subiendo por la caña tejiendo al bies, y se remata con un elástico. Es un patrón que destaca más con lanas que hagan rayas o similares y los calcetines son cómodos de llevar (a mí me cuesta un poco pasarlos por el talón, pero no aprietan en ningún sitio ni nada raro!).

¡¡Feliz jueves rumsero!!

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Sábado de swapetines 7

¡Último sábado en que los calcetines están en mi poder! A lo largo de esta semana saldrán en dirección suroeste…


La lana que he usado me gusta mucho, estoy deseando comprar una madeja para mí y hacerme unos calcetines… He usado Heritage Solids de Cascade yarns en color Pumpkin. Ha sido un gustazo de tejer, muy agradable al tacto.

¿Y por qué no envío ya? Porque me queda coser un regalito… El servicio de correos sueco tiene unos sobres prepagados en los que puedes meter todo lo que quieras, hasta dos kilos, sin que cambie el precio, pero si hablamos de volumen la cosa cambia y enviar una caja sale a precio de disparate, así que mi regalo irá en una bolsita de proyecto. Ayer estuve de tiendas y compré esta tela y está cinta tan escandinava, con sus dalahästar ❤


Buen fin de semana!!

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Sábado de swapetines 5

Esta semana he tenido un problema con mis swapetines, y los calcetines que “enseñé” en la entrada del sábado pasado ya no existen. El mismo sábado, después de haber publicado, me di cuenta de que había elegido mal el patrón… PÁNICO.

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Ex swapetines

Porque además ya no era cuestión de simplemente tirar del hilo y empezar con un patrón nuevo: tenía que cambiar de agujas, porque las Knitpro de 25 cm que me compré no me gustan nada (30 cm es el límite, más pequeñas me dan dolor) y la lana… aunque me sigue pareciendo preciosa, me estaba resultando incómoda de tejer y ya no sé si era culpa de las agujas o no.

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Lana ex swapetinera

Del tirón me puse a buscar lanas nuevas, elegí con el impagable asesoramiento cromático de mi marido, hice pedido y me puse a tejer a toda mecha para terminar el calcetín que tenía empezado en mis agujas “buenas”.

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Calcetines NO swapetineros

Sé que a estas alturas del intercambio ya debería estar enseñando o color o patrón, pero la lana lleva en mi poder desde el miércoles sólo… ¡no me siento preparada para enseñarla del todo!

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Calcetines swapetineros (y sí, eso que se ve es mi dedo gordo del pie).
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Tengo un problema

Y sí, el primer paso es admitirlo, pero de momento me voy a quedar en ese único paso, creo…

Mi problema son los wips y la startitis… Hace tiempo escribía tranquilamente que a mí la startitis no me afectaba demasiado pero ¡ay!, últimamente ando como una loca queriendo empezar todos los proyectos. A ratos es un poco estresante, pensando sobre todo que no estoy acostumbrada a esto.

Lo que tengo en marcha:

  1. El Juneberry Triangle: monté este chal con todo el entusiasmo del mundo una noche antes de irme a dormir y, por la noche los duendes de los patrones hicieron de las suyas y a la mañana siguiente el patrón estaba desaparecido sin rastro. Se me colaron un par de pares de mitones, un chal… y el Juneberry acabó en una bolsa en el armario, pero que conste que lo sigo necesitando!!
  2. Para mis vacaciones de navidad me llevé a Córdoba unos calcetines (que también terminé), así que tuve la necesidad imperiosa de comprar lana nueva y empezar los Hermione’s everyday socks. A día de hoy los Hermione’s no tienen ni agujas propias:.
  3. Los saqué de sus agujas porque se acercó el cumpleaños de mi marido y necesitaba tejerle unos calcetines (que también terminé). Después de navidad un patrón maravilloso entró en mi vida y me dediqué de forma monógama a tejerlo sin parar durante un par de semanas hasta que un día, por alguna razón desconocida, lo dejé aparcado… ¡a la mitad de una vuelta! No tengo perdón, de verdad:
  4. Cuando llegó a mi vida el patrón perfecto para la lana perfecta me entregué en cuerpo y alma… tejí en casa, en el tren, esperando a que empezaran reuniones… tejí obsesivamente hasta que cerré los puntos del bajo… y se quedó a espera de las mangas:
  5. Este fin de semana me dio por montar unos calcetines a los que hace tiempo que les tenía ganas y, tras una maratón de tejer, conseguí terminar el primero… pero el segundo… en fin, ya le llegará el día:
  6. También están los swapetines, que son un problema aparte y tendrán su propia entrada, y la montaña de proyectos por rematar…

Esos son los wips! Luego viene la startitis… estoy estresada de ansias de empezar cosas y definitivamente necesito más agujas para calcetines!!

Por suerte tengo toda una semana entera de vacaciones (que algo es algo, aunque necesite tres meses!). ¡Feliz lunes!

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Bam! Pow!

La cosa empieza hace unos meses, cuando recibí un mensaje de mi cuñada contando que para el 40 cumpleaños de mi hermano quería montar un vídeo con anécdotas, felicitaciones, recuerdos, y el cumpleaños feliz, claro.

Mi primer pensamiento fue del tipo “qué carajo, cómo va mi hermano a cumplir 40 si yo solo tengo… ¡mierda!”. En fin, que me costó asumirlo pero lo asumí.

La cuestión es que 40 me parecía algo demasiado gordo como para limitarme a una canción, así que pensé en hacerle algo. Y me pareció que los mitones iban a funcionar porque son rápidos de tejer, son suficientes para el invierno cordobés la mayoría de los días y, cómo no, son un poco frikis  (sin ser cantosos).

El problema es la talla, claro. Hice mis cálculos pero obviamente los hice mal porque el primer mitón que salió me queda, literalmente, como un guante. Así que no me quedó más remedio que tejer un segundo par y quedarme el primero para mí.

Los míos los uso casi a diario, y me consta que mi hermano está haciendo buen uso de los suyos también, así que doble triunfo!


Están tejidos en Baby Merino Extrafine de Drops y el patrón, de pago en ravelry, se llama Fightin’ words.

Aprovechemos que es jueves para ir, así como quien no quiere la cosa, a Rums.