¡Abajo la ociosidad!, Desvaríos de una mente desocupada, El síndrome de las manos inquietas, La gran aventura sueca, Personal, Personas (y animales) sorprendentes

Biker

Allá por febrero Mamicrafter y Nairamkitty organizaron un Cose Conmigo para la chaqueta tipo biker que venía en la portada de la Burda de enero de este 2017.

20170918_102131.jpg

Así que me apunté, más que nada pensando en que el año pasado perdí mi chaqueta de entretiempo en el tren y jamás la recuperé (en serio, qué cutre es la gente… la chaqueta tenía por lo menos 7 años y había costado 10 euros… ¿quién leches querría quedarse con algo así?).

El caso es que estaba sin chaqueta y, aunque tengo la tela comprada para coserme una sustituta (algún día), el Cose Conmigo me pareció una oportunidad estupenda para coser en compañía. Con lo que no contaba es con acabar la chaqueta 5 meses después de que acabase el Cose Conmigo, jajaj

La chaqueta está muy lejos de ser perfecta… es más, está muy lejos de ser presentable, pero yo no tengo vergüenza ninguna y he aprendido mucho haciéndola, así que aquí está. Tengo que decir que, de lejos, me parece que queda muy bonita. De lejos no se aprecia que las costuras decorativas no son decorativas para nada, ni que me olvidé de añadir 3 cm de largo a dos de las piezas y tuve que coser un añadido, ni que las cremalleras de las mangas son de pacotilla porque el forro no está abierto, ni que la tela es implanchable, ni que las costuras de los codos son de película de miedo, ni una larga lista de cosas más…

Cuando vivía en Sevilla iba a clases de corte y confección un par de días en semana. Allí volví a aprender a hacer mis propios patrones, a modificarlos (hasta cierto punto), y a coser cada pieza con cuidado. Mi profesora no era fan de los patrones comerciales, como os podéis imaginar, y mucho menos de una prenda mal terminada… Estoy segura de que mi vestido Sakura, por ejemplo, pese a ser un patrón comercial, le habría gustado a mi profe porque está bien cosido y muy bien rematado, pero esta chaqueta, en la escala de calidad Antoñita, se sitúa en los valores negativos 😦

Mientras siga RUMS, aquí seguimos 🙂

 

Anuncios
¡Abajo la ociosidad!, Desvaríos de una mente desocupada, El síndrome de las manos inquietas, La gran aventura sueca, Personal

Sakura

El de esta entrada es sin duda el vestido de verano más bonito que me he hecho nunca (seguido muy de cerca por el otro que me hecho igual pero con otra tela 😛 ). Me gusta tanto que me está costando decidir qué coser ahora… nada me parece suficientemente bonito.

La historia de este vestido empieza en 2015, en una de las tiendas de telas de Tokyo donde perdí un poco la cabeza…

japontelas

Y continúa con mi amiga que se casa… una boda pequeñita, ¡¡pero no por ello menos importante!! A una boda hay que ir guapa y ¡yo sabía qué iba a ponerme!

El patrón es el Belladone de Deer and Doe, que en su día le vi a mi gurú de los vestidos, la pequeña aprendiz. Es un patrón perfecto para mí por dos razones: es precioso, y es el tipo de vestido que creo que le favorece a mi tipo de cuerpo, además tiene bolsillos y eso siempre es un plus ❤

Además es un vestido bastante rápido de coser, las instrucciones son muy claras y las piezas cortadas encajan a la perfección. Me ha gustado tanto coserlo, que he cosido 3 este verano. El primero para mí, con la tela naranja de la foto de arriba (entrada pendiente), y el tercero para mi amiga, la de la boda.

 

Éste concretamente tiene dos modificaciones muy pequeñas con respecto al original: la primera es que la pieza de la cintura la he sustituido por una cinta negra de raso… ¡un acierto total! Y la segunda es que suprimí las piezas del bajo y en su lugar utilicé cinta de bies, porque no tenía tela suficiente (y porque es más limpio así).

Además todo el interior del vestido está terminado con costuras francesas, para que quede bien pulido por dentro también.

Cuando estaba por meter la aguja se me ocurrió que, puesto que la tela hace un jaspeado dorado, igual molaría hacerle las puntadas vistas con hilo dorado. La pereza era grande, pero lo consulté y recibí la unánime respuesta que no quería recibir: “¡ve ahora mismo a comprar hilo dorado!”. Así que fui, que una es muy obediente, y me alegro mucho de haberlo hecho porque, aunque en la distancia no se nota, para mí es uno de esos detalles que hacen que el vestido sea más especial aún.

Y como aquí en Suecia el verano termina pronto y cualquier sábado puede ser el último sábado cálido hasta abril, hay que aprovechar y celebrarlos todos, por lo que pueda pasar.

¡Salud!

(y rums)

¡Abajo la ociosidad!, El síndrome de las manos inquietas, La gran aventura sueca

Esperando a la primavera

Aquí no ha llegado, ni de coña, la primavera, pero las temperaturas han bajado un poquito, prácticamente toda la nieve se ha derretido ya, e incluso hemos tenido unos días de mucho sol… y la gente se ha lanzado a la calle a dar vueltas y a recibir un poquito de vitamina D de la de verdad, no de la que viene en un bote!

20170316_183610.jpg

En esta casa ha sido un fin de semana de mucho pasear por parques y en uno de esos paseos aproveché para que me sacaran fotos de mi sudadera nueva. El patrón es Lynn, de Pattydoo.

Yo tengo un defecto muy feo, y es que si imprimo un patrón de esos de 30 folios, recorto mi talla directamente de los folios una vez he ensamblado el patrón… y al parecer eso no se debe hacer, porque si cambias de talla, como ha sido mi caso, o reimprimes y -¡horror de los horrores!- vuelves a montar el patrón, o apechugas y te haces una prenda de la talla que no es…

Minipunto para quien adivine qué he hecho yo!!

Antes muerta que volver a pasar la tortura de pegar todos esos folios, así que nada, una sudadera un poquito grande, qué le vamos a hacer!

Sea como sea, es bonita, calentita y, sobre todo, muy cómoda!

Feliz jueves de RUMS!

¡Abajo la ociosidad!, Cámara en mano, Desvaríos de una mente desocupada, El síndrome de las manos inquietas

La segunda parte

La entrada del vestido de la señorita Pepis necesitaba una segunda parte porque el propio vestido de la señorita Pepis necesitaba una segunda parte.

Los veranos aquí arriba no son como los veranos cordobeses de calor, calor y más calor. Aquí existe la posibilidad de que refresque, así que hay que estar preparados. Mi primera opción fue combinar el vestido con una cazadora vaquera, pero no estaba segura del rollo country para esa ocasión, ¡y además no tengo botas de cowboy!

wp-1472677356348.jpg

Así que entre costuras y planchas estuve hojeando la misma ottobre (2/2015) de donde saqué el patrón del vestido y vi una chaqueta corta (modelo 5, Ornament), tipo torera, bastante simple… y sin dudarlo me planté en la tienda de telas a ver que encontraba.

Tuve una suerte impresionante: no sólo encontré una tela de punto del color que quería, sino que además era un retal muy rebajado y prácticamente del tamaño que necesitaba: ¡perfecto!

La chaqueta de la revista lleva todos los interiores rematados en bies, pero calculando los metros que necesitaría decidí pasar porque, total, tampoco es que vaya yo con toreritas muy a menudo.

Saqué patrón, modifiqué (12 cm más larga), corté, me probé, estreché, cosí, planché. Ha sido una de mis costuras más rápido y lo mejor es que ha resultado ser ponible!

Las fotos están sacadas en un pueblito pequeño, al que se llega cogiendo dos trenes y un autobús. Nos pegamos semejante paliza de viaje para llegar allí porque había una feria dedicada a la lana!!

Me vine a casa bien cargadita, jejeje

Lanas, pequeño sistema-telar para hacer cinta, aguja de naalbindning, más lanas, un broche para chales, bolsa de tela, otro broche para chales… ❤ ❤ ❤

Y de propina, una flor:

dscf3915

¡Enlazando con Rums y con Fans de ottobre!

 

¡Abajo la ociosidad!, El síndrome de las manos inquietas, La gran aventura sueca, Personal, Personas (y animales) sorprendentes

La Señorita Pepis

No soy yo persona de arreglarme mucho, la verdad. Ayer mismo le comentaba a una amiga que igual debería dejar de vestirme para ir a trabajar como si fuese a campo a varear aceitunas… Ayer mismo también tuve que retirarme silenciosamente de una conversación acerca de a qué edad empiezan a maquillarse las chicas ahora y a qué edad lo hacíamos antes, porque a mis 36 primaveras todavía tengo pendiente empezar a hacerlo (de forma regular, me refiero).

Pero en ocasiones, unas con motivo y otras sin él, pero la Señorita Pepis que llevo dentro sale a la luz y acabo poniéndome un vestido, zapatos y hasta maquillaje… ¡yeah!

Este verano “surgió” un evento especial y la Señorita Pepis hizo sonar una campanita que tiene. Acudí y me dijo que para ese evento nos íbamos a hacer un vestido, que me preparase.

Elegir el patrón fue bastante fácil, el modelo nº 15 Fable Print de la Ottobre 2/2015. Es un modelo cómodo y muy femenino, así que nos gusta tanto a la señorita Pepis como a mí.

Elegir la tela fue más entretenido. De primeras pensaba usar una que ya tenía en casa, pero cuando salí a por el forro vi plumas… y me enamoré. Después de haberlo cosido no puedo estar más satisfecha, creo que la tela le va al diseño como anillo al dedo, me ha quedado un vestido con un estilo un poquito boho que me encanta.

Las fotos no son del día del evento (ese día llevé zapatos de tacón, la señorita Pepis hubiese llorado de la emoción si no fuese porque se podía correr el rímmel).

El patrón queda muy bien, pero es para gente que tiene el talle más bien corto. Yo corté el corpiño en una muselina para probar y menos mal que lo hice, porque tuve que bajarle la cintura ¡casi 10 cm!

Ha sido la primera vez que he colocado una cremallera invisible y, aunque el resultado es mejorable, me doy por satisfecha para ser la primera vez!

wp-1472677221286.jpg

Y por último, como por estas latitudes no se sabe cuando te ve a caer el chaparrón de tu vida, me cosí una chaquetilla para llevar encima del vestido. Pero esa, amigos, es otra prenda y tendrá su propia entrada en otra ocasión.

wp-1472677356348.jpg

¿Alguien con ganas de rums? ¿y fans de ottobre?

¡Feliz jueves!

¡Abajo la ociosidad!, Cámara en mano, Construyendo la pirámide, Desvaríos de una mente desocupada, La gran aventura sueca, Personal, Uncategorized

Nueva temporada

Por aquí el otoño empieza un poco antes y, aunque todavía hay días de salir a pasear en manga corta, la verdad es que ya escasean y los pensamientos se centran en mangas largas, lanas finas y cálidas, bebidas calientes y, en general, todas esas cosas que son impensables ahora mismo en el sur de España.

A mí los ravellenics me han dejado con ganas de más: no sólo de tejer más cosas, sino también de socializar más. Me han transportado a un tiempo en que, aunque en la distancia, tejía siempre muy acompañada…

Y no me faltan proyectos planeados… para empezar me he apuntado al KAL de otoño de JojiKnits, justo ayer monté los puntos de Recoleta, una rebeca espectacular, aunque aún no he creado el proyecto en Ravelry.. Estoy enamorada de sus diseños y sus patrones están siempre muy bien escritos, así que se tejen con confianza. Mis dos jerséis favoritos, Dragonflies y Japan Sleeves, son diseños suyos y no puedo estar más satisfecha.

La dificultad de Recoleta ha hecho que tenga que montar un proyecto paralelo, en esta ocasión repitiendo patrón. Quería un patrón sencillo para aprovechar unos ovillos de algodón y seda que tenía arrumbiados, y lo encontré en los diseños de Lilalu, otra que no defrauda. Se trata del jersey On the beach y, una vez unido en círculo, es simplemente tejer a punto jersey, perfecto para cuando mi cerebro esté frito después de horas hablando con adolescentes!

Y coser… increíbles las ganas que tengo de coser y este curso por fin voy a tener el tiempo para hacerlo. He reducido mi contrato a un 80%, con lo cual los lunes no trabajo… ¡horas y horas para bucear entre telas!

Espero además estar en general menos cansada y actualizar esto un poco más a menudo, con todo lo que tengo ya cosido/tejido y con otras historias que a mí me gusta escribir aunque no las lea nadie (como este post, por ejemplo!).

Saludos desde un lunes lluvioso y otoñal (mi tipo de día favorito).

wp-1472463069571.jpg

 

¡Abajo la ociosidad!, Cámara en mano, El síndrome de las manos inquietas, La gran aventura sueca, Personal

La que no quería fotos

Hice esta blusa a principios del verano, allá por finales de mayo o primeros de junio, y aunque en numerosas ocasiones he hecho el intento de sacarla para fotografiar, siempre pasaba algo (desde lluvia hasta caca de pájaro en mi hombro, puag). Ya se me estaba casi quitando las ganas de enseñarla, porque ya no es nueva, jeje.

La historia de esta blusa empieza con un flechazo con la tela en la tienda y la búsqueda del patrón perfecto. Y el elegido fue ese de abajo a la derecha:

Empecé a calcar el patrón y a darme cuenta de que había cosas que no me gustaban… la pieza del escote, las mangas anchísimas…. ¡nada, a tomar viento el patrón! Y entonces apareció Mara, con su Mamina de Kibadoo… y ahí llegó el segundo flechazo 🙂

Mi alemán es nulo y no fue fácil del todo entender las fotografías, pero algo salió, así que igual debería subir mi nivel de alemán de nulo a bajo bajísimo!

wp-1470901194525.jpg

La blusa es comodísima de llevar, pero por desgracia no me va a servir para ir a trabajar porque cuando me inclino se me ven hasta los pies desde el escote 😱

El canesú fue un auténtico coñazo de hacer: tela de viscosa y pequeños pliegues es una combinación que no funciona muy bien, y además los pliegues ni se notan si no se acerca uno mucho más de lo recomendable.

wp-1470901356548.jpg

 

Para terminar los puños y el escote utilicé bies de punto, aprovechando en las mangas para dejarlas fruncidas (también hice las mangas bastante más largas de lo que el patrón dice, que para algo soy bracilarga).

wp-1470901330866.jpg

Y esto es lo que pasa cuando intentas pasar diez fotos a la vez de la cámara al ordenador pasando por el móvil:

wp-1470901194467.jpg

¡A Rums que nos vamos!