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Leyendo en 2017 (I)

Cuando hice balance de 2016 apunté como mi único fracaso del año el haber leído poco, y me propuse simple y llanamente leer más.

¡ja, y ja!

Ayer 7 de mayo terminé el primer libro de 2017, así que la cosa pinta incluso peor que el año anterior 😦 Creo que ahora que ha llegado el buen tiempo y puedo sentarme a leer y tejer en el balcón ¡igual puedo remontar un poquito!

El elegido ha sido una vez más Pérez Gellida -¡no es mi culpa que mi necesidad de leer y su necesidad de publicar estén perfectamente sincronizadas!- y la obra ha sido su última novela, A grandes males, último tomo de la trilogía Refranes, canciones y rastros de sangre.

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En este tomo la acción se desarrolla principalmente en Buenos Aires, saltando entre el momento actual y principios del siglo XX, durante la construcción del Palacio Barolo en Buenos Aires: la Divina Comedia, sociedades secretas, muchas canciones y melancolía… realmente merece la pena leer esta trilogía!

Creo que cierra la trilogía muy bien, con su pequeño momento “mano saliendo de la tumba” y todo.

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Ahora me pide el cuerpo algo menos policíaco y menos negro a poder ser… me he descargado unos cuantos fragmentos al kindle y de momento dudo entre empezar la saga Outlander (que da un poco de vértigo porque son ocho libracos bien gordos) o quedarme en lo policíaco pero humorístico y leer La brigada de Anne Capestan, de Sophie Hénaff.

¿Alguna recomendación?

¡Feliz lunes!

 

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Gatsby

No hay que poner precio a la cultura, claro, pero por 2,34 miserables euros, ¿quién no compra y lee un libro? Si es que sale más barato leerlo que quedarse de brazos cruzados…

More about The Great GatsbyÉste es uno de los libros que nos hicieron leer en el instituto para las clases de inglés, en versión reducida, eso sí. Y mira si le presté poca atención al librito que no recordaba absolutamente nada de lo que sucedía (bueno, absolutamente quizás sea demasiado, recordaba que iba de un tal Gatsby y de algo de un coche amarillo, porque había un coche amarillo en la portada). El caso es que me había quedado la espinita y por fin me la he sacado.

El libro me ha gustado mucho, mucho. Los personajes, la historia y el final no cerrado del todo. Se agradece la subjetividad del narrador: hoy día pasa mucho, no sólo en literatura, que cuando nos cuentan una historia nos lo dan todo mascadito, como si no fuésemos capaces de inferir nada (¿se nota mucho que me da tirria que me tomen por tonta?).

Me ha sorprendido lo mucho que se asemejan aquellos tiempos a los que vivimos hace unos añitos, antes de que estallase la crisis: superficialidad, esnobismo, materialismo, bonito por fuera, pero podrido y condenado por dentro… Y si buscamos paralelismo, bueno, también aquello acabó mal. No voy a meterme en economía, política o sociología, porque no es lo mío, pero definitivamente la historia se repite y aún así no aprendemos… ¡parece mentira que seamos el animal más evolucionado!

We shouldn’t set a price to culture, of course, but for 2.34 euros it is almost a sin not to buy, read and enjoy a book. Reading it is cheaper than doing nothing!!

I had to read an adapted version of this book for my English class in high school, but I paid so little attention to it that what I remembered was next to nothing (something about a guy named Gatsby and there was a yellow car on the cover, that’s all). For some time I have been feeling that I owed the book a reading, and now I’ve paid my debt.

I have really enjoyed the book. The characters, the plot, and the rather open ending. I’m thankful for the narrator’s subjectivity: nowadays it is rather common, and not only in literature, to have everything told and explained in detail, as if we were unable to make inferences…

The similarity of those years to the years preceding the current crisis has striken me: superficiality, snobism, materalism, beautiful in the outside, but rotten and doomed in the inside… And if we look for parallellisms, that didn’t end well either. I won’t talk about economy, politics or sociology (that’s not my thing), but definitely History repeats but we do not learn… shame on us!

Negro sobre blanco, Personal, Un libro al mes

Y diciembre!

A principios de 2010 hice un breve balance de lo que 2009 había sido para mí, en cifras. Este año no voy a repetirlo, porque como dije, nunca he sido muy dada a hacer públicas ese tipo de reflexiones… El año ha sido bueno, y punto, he tejido, leído, viajado y aprendido, he terminado muchas cosas y he empezado muchas más, el caso es no parar, ¿no?

El año pasado me quejaba de lo poco que había leído el anterior, y me hice el propósito de leerme, al menos, un libro cada mes. Durante todo 2010 he estado colgando aquí un post más o menos mensual contando qué libros he leído y cómo me ha parecido cada uno, en 2011 no sé si seguiré haciéndolo, no me ha gustado nada la obligación tonta que me había impuesto de hacerlo…

  • Enero:  La mécanique du coeur.
  • Febrero: Mes hommes de lettres.
  • Marzo: Knit two.
  • Abril: Una comedia ligera, Les yeux jaunes des crocodiles, Madame Bavarde, Le Quai de Ouistreham, El asombroso viaje de Pompio Flato.
  • Mayo: Cyrano, Melocotones helados, After Dark, Caín.
  • Junio: Le fait du prince, Broderies.
  • Julio: The Bonfire of the Vanities, The Buddha of Suburbia, The Hitchhicker’s Guide to the Galaxy.
  • Agosto: The Restaurant at the End of the Universe, Celda 211, Princesas olvidadas o desconocidas, Señora de rojo sobre fondo gris, The Hound of the Baskervilles.
  • Septiembre: Life, the Universe and Everything, So Long and Thanks for all the Fish, El viaje íntimo de la locura.
  • Octubre: La balsa de piedra.
  • Noviembre: Maintenant qu’il fait tout le temps nuit sur toi.
  • Diciembre: Y finalmente el libro que me ha acompañado en diciembre ha sido Seta, de Alessandro Baricco, como una de las lecturas recomendadas en el curso de italiano que estoy haciendo. La historia la conocía, la leí traducida hace años, y ya entonces me gustó mucho, es una historia sencilla y tranquila, sin desbordamientos pasionales, aunque apasionada…

Así, si mis cálculos no fallan (y fallan bastante a menudo), este año se ha saldado con un total de 28 libros leídos y (casi todos) disfrutados. Yo creo que no está mal 🙂

Con respecto al otro propósito, al de perder ciertos kilillos, bueno, he perdido la primera batalla, pero no pienso perder la guerra 🙂

Saludos y, por cierto, ¡feliz año nuevo!

Negro sobre blanco, Personal, Un libro al mes

Octubre: por los pelos

Bueno, más que por los pelos, debería decir por los dientes, porque si no es por el rato que me tuvo el dentista esperando, igual no me hubiese dado tiempo de terminar el libro de este mes.

Ha llegado el otoño y se nota que he estado más ocupada, porque sólo me ha dado tiempo a leer un libro, y no varios como otros meses, pero al fin y al cabo ése era el reto, ¿no? Por un lado me he sentido más relajada al leer, porque otros meses a ratos sentía como si corriese una carrera sin meta, pero, como contrapunto, este mes en ocasiones me ha agobiado la lentitud… ¡nunca se puede tener todo!

El libro elegido ha sido, una vez más, de José Saramago, en este caso La balsa de piedra. La idea de la que parte esta novela es la separación de la península ibérica del continente y su posterior deriva por el océano atlántico. Así, con esta excusa, la reacción de los gobiernos y ciudadanos de la (pen)ínsula a este cambio radical sirve de telón de fondo para la peregrinación de Pedro Orce, Joana Carda, María Guavaira, Joaquim Sassa y José Anaiço, unidos por una serie de sucesos fuera de lo común, por España y Portugal. La idea es original, pero a ratos la acción se hace un poco lenta y difícil de seguir. No es ni mucho menos, al menos para mí, la mejor obra de Saramago, y leerla de forma tan espaciada como lo he hecho yo, tampoco es que ayude precisamente.

Últimamente me pasa mucho que me duermo cuando leo, bueno, más bien lo que me pasa es que me dejo dormir mientras estoy leyendo, voy dejando que se me cierren los ojos sin hacer nada por controlarlo hasta que…zzz…caí! El otro día di, a través de Meneame, con esta representación artística de ese preciso momento en que nuestro cerebro pasa de la lectura al sueño (Original de  Sara Cai, aquí), merece la pena echar un vistazo.

Cámara en mano, Construyendo la pirámide, El síndrome de las manos inquietas, Personal

Mis primeras semanas

Se ha pasado rápida esta semana, y a pesar de que no era la más adecuada para ello, me ha dado tiempo de pensar, y mucho, en estos primeros días de mi nuevo (0tro) trabajo… Lo que no he podido hacer todavía es sacar una conclusión, y es que esta semana, a pesar de lo poco que ha durado, no ha sido una, sino dos.

En mi una primera semana he conocido gente curiosa, muy distinta, supongo que por formación, a la gente con la que estoy acostumbrada a trabajar; he conseguido, por raro que me parezca, poner un poco de orden en mi alimentación, y la báscula lo está agradeciendo; además he conseguido disfrutar de un fin de semana como un premio merecido, y no como un par de días más; y, como no, los largos paseos en autobús me están permitiendo leer todo lo que me apetece.

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Pero en mi otra primera semana, he pasado mucho sueño; mi cuerpo se ha rebelado contra mí; he tenido que aguantar las molestias de trabajar rodeada de gente que obviamente se preocupa poco o nada de mi costumbre de trabajar sola; posiblemente voy a tener que dar un semi-no a una oferta bastante interesante por la falta de tiempo; y, por último, el trabajo es tedioso, increíblemente tedioso…

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