El síndrome de las manos inquietas, Personal, Regalos a gogó

Dinosaurio avisador

¿Quién no quisiera a veces tener un letrerito en la oficina que dijese algo así como “estoy de una leche que no me aguanto ni yo, así que, agüita, vete por donde has venido y sin hacer ruido”? Me parece algo de lo más útil, la verdad, ya que nos ahorraría disgustos y discusiones y esa fama de ser el ogro de la oficina… Lo malo es que es difícil mandar a alguien a tomar viento fresco sin parecer maleducado (cosas de la corrección política, pf), así que hay que buscar maneras más sutiles (o incluso simpáticas) de advertir a los compañeros de nuestro estado de ánimo.

Como hoy por hoy no trabajo con público, no necesito ningún elemento de disuasión en el escritorio, pero como estaba perdidamente enamorada del Grumpasaurus de Just Crafty Enough, decidí tejerlo igualmente para Salva, que sí trabaja rodeado de gente…

Salva tiene la suerte de tener un carácter fabuloso y no se enfada con facilidad, por lo que, siendo el muñeco para él, decidí pasar del “Grumpy” y limitarme a hacer un Saurio con una cara simpática, entre concentrado y desconcertado (que es la cara que pondría yo si trabajase en lo que Salva trabaja, todo sea dicho).

El “pequeño” problema es que el amigo en cuestión está un poco crecidito y me temo que se va a comer, literalmente, la mesa de la oficina, así que lo mismo se queda a vivir en casa, quién sabe…

Anuncios
La gran aventura sueca, Personal, Personas (y animales) sorprendentes, Trota, trota, trotamundos soy

Sacrilegio

y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado.

Juan, 2:16

No es que yo sea especialmente religiosa, de hecho, no lo soy nada, pero eso no me quita de visitar una iglesia o una catedral en un momento determinado para apreciar, o no (que para gustos están los colores), la calidad artística de tan singulares edificios.

Pues bien, el otro día el tren me llevó a Uppsala a pasar el día y, como el frío era considerable, cuando se nos pasó el efecto del glögg, nos metimos en la catedral.  Como en su momento no estudié arte y mucho no entiendo, no voy a entrar en consideraciones teóricas, pero diré que me pareció bonita y poco recargada, y acogedora pese a ser bastante grande.

Pero lo que me impactó fue la tienda de recuerdos. Ya me resulta extraño que haya una tienda de regalos dentro de un templo, pero eso es cosa suya y no mía, pero lo que se ha hecho un hueco en mi corazoncito es el repertorio de souvenirs eclesiásticos, para que el alma de cada uno esté con dios en cada cosa que haga 🙂

La Biblia en una pelota de golf

Si alguien tiene curiosidad, se trata de Proverbios 22:1, y en la biblia en español dice así: “Vale más el buen nombre que las muchas riquezas, y ser estimado vale más que la plata y el oro”.

En una barra de cacao...

Ésta creo que es mi favorita, el texto viene a decir algo así como: “Catedral de Uppsala: en boca de todos”. Porque hidratarse los labios no tiene porque estar discutido con estar en paz con dios.

Peluche de Jesús pensador

El pequeño Jesús pensador es la joya de la corona de la tienda, creo que lo que más me fascina de él es el insólito parecido que guarda con el humorista Pedro Reyes.

Nota: espero que nadie se sienta ofendido por mi nula religiosidad. Intento ser respetuosa, pero con los temas de religión siempre hay gente más sensible. Si alguien ha sentido su respeto faltado por mis palabras, pido perdón de antemano 🙂

Cámara en mano, El síndrome de las manos inquietas, Embadurnada de harina..., Negro sobre blanco, Personal, Personas (y animales) sorprendentes

Un libro y una recomendación

El otro día, bicheando en la sección de prensa de ECI, me encontré con este libro de Ediciones Marie Claire. Aunque el título está equivocado, porque no son 50 sino 30 los modelos que trae, el libro merece la pena si no para comparlo, por lo menos para echarle un vistazo.

Para probar algunos patrones nos pusimos mi señor esposo y yo a elegir telas y a coser (bueno, sobre todo cosí yo) a Casimiro el cuco y Joselito el pollito. Los patrones están muy bien explicados y los muñecos son fáciles y rápidos de hacer aunque, eso sí, si usamos los patrones tal cual vienen en el libro, los muñecos quedan un poco pequeños. Bueno, voilà!

 

Y bueno, ¡la recomendación es culinaria! El viernes pasado preparamos en casa un delicioso bizcocho con cerveza Guinness… Aunque ya me habían dicho en persona que estaba muy bueno, he de confesar que lo que me sedujo del invento fue la pinta de galleta Oreo gigante que tiene 😛

El bizcocho es fácil y rápido de hacer (en lo único que se tarda un poco más es en hornearlo, porque es muy jugoso) y el frosting es delicioso, aunque en casa nos peleamos con la thermomix y más que un frosting salió algo con textura de salsa, pero igualmente sabroso.

No he hecho fotos, básicamente por falta de tiempo y exceso de desorden, pero es que, además, las fotos de food and cook, el blog de donde salió la receta, son sencillamente geniales, así que mejor os remito allí directamente 😀

Si os animáis, ¡disfrutad el bizcocho!

Cámara en mano, El síndrome de las manos inquietas, Personal

Manchado

Después de tejer y tejer un montón de piezas pequeñitas (18 si no me equivoco), al final ayer conseguí terminar al perro Manchado, chien manga noir, del libro Doudous animaux de Marie Claire.

Aunque es francamente mejorable, la verdad es que estoy contentísima con el resultado.

Sé que siempre lo digo y nunca lo hago, pero mañana, cuando haya mejor luz, subiré una foto de cuerpo entero.

Y varios días después, por primera vez y con música de fondo para celebrarlo, aquí va la foto prometida:

Chariots of fire

Cámara en mano, El síndrome de las manos inquietas, Personal, Regalos a gogó, Trota, trota, trotamundos soy

Los dinosaurios son azules

Aprovechando que iba a pasar unos días con mi sobrino, le he hecho un par de dinosaurios siguiendo los patrones que encontré en este foro. Para darle un toque más colorido a uno de ellos le he cambiado la cresta y se la he puesto de piezas de fieltro de colores. Además, uno de ellos lleva dentro, aparte de la guata, un poco de papel celofán para que suene al apretarlo; el otro lleva un cascabel.

CIMG3120

Cámara en mano, El síndrome de las manos inquietas, Paso a paseando, Personal

Instrucciones para tener un cocodrilo en casa

CIMG3103

Material necesario:

Tela de toalla verde (o del color elegido para el cocodrilo).

Fieltro amarillo para la barriga, rojo para la boca, rosa para la lengua, y blanco para uñas y dientes.

Bolas de fieltro beige para los ojos.

Botones, abalorios e hilo de nylon transparente.

Un ojímetro más o menos bien calibrado.

Tijeras.

Procedimiento:

Con la ayuda del ojímetro y las tijeras cortar las diferentes piezas del cocodrilo.

Usando nuevamente el ojímetro y el hilo de nylon ensamblamos el cocodrilo, procurando que las uñas queden en las patas y los dientes en la boca y no a la inversa.

Rematamos el cocodrilo añadiendo detalles en la barriga con hilo marrón, los ojos de fieltro y las fosas nasales del cocodrilo (por lo de respirar y eso).

CIMG3101
Como en casa mucha carne no es que comamos, este pequeño ha acabado por aficionarse a zanahorias y otras hortalizas