¡Abajo la ociosidad!, Cámara en mano, Desvaríos de una mente desocupada, El síndrome de las manos inquietas, La gran aventura sueca, Personal

La rebeca definitiva

Hay prendas que son adictivas y rápidas de tejer, como la rebeca que empecé a finales de octubre durante mis vacaciones de otoño. Pero luego viene el momento de rematarlas y a deveces eso se prolonga más de la cuenta… En el caso de la rebeca, necesitaba comprarle una cremallera y me llevó un par de excursiones a las mercerías encontrarla en el largo y color que me venía bien.

Y luego… bueno, luego había que coser la cremallera ¡a mano! Y, sinceramente, por muchas ganas de estrenar que tuviese, hay millones de cosas más divertidas que coser a mano una cremallera (si me apuráis hasta me gusta más fregar los platos).

Pero bueno, al final hice de tripas corazón y a coser, fip fip fip.

Con diferencia, la rebeca más cómoda que tengo. El patrón es éste y como modificaciones, aparte de haber cambiado el método de cierre de botones a cremallera, está la evidente ausencia de capucha… me quedé sin lana, snifff.

Ha sido mi segunda rebeca del pentakal organizado por Valencia Knits y, aunque no terminaré las cinco (necesitaría viajar en el tiempo) espero reengancharme después de las fiestas y tejer una más 😀

Aprovechando que es jueves, enlazo a RUMS 😀

596b1-rums

Y, por cierto, la tela de mi bolso de la semana pasada fue un exitazo y, aunque he editado la entrada con el enlace a la tienda, he pensado ponerlo por aquí también. 🙂

El síndrome de las manos inquietas, La gran aventura sueca, Personal

Mínima Miriam

Empecé esta rebeca con la idea de tener algo sencillo de tejer que me sirviera para desconectar del estrés del trabajo, y al final ha resultado tan intolerablemente aburrida que tejerla me causaba más estrés del que me quitaba.

Así que me he limitado a hacerle lo mínimo necesario para poder usarla: lo justito de larga, las mangas francesas y la solapa más estrecha posible. Ha sido uno de estos proyectos que, al acabarlos, dan ganas de meterlo en un cajón y no verlos en un tiempecito…

No todo lo que se teje es divertido, pero no me apetecía tirar la toalla porque sé que, en el fondo, la rebeca me gusta mucho y la voy a usar mogollón (de momento ya está estrenada, ¡que no es poco!).

Ahora toca pensar en el siguiente proyecto, ¿cuál será?

¡Feliz sábado!

¡Abajo la ociosidad!, El síndrome de las manos inquietas, La gran aventura sueca, Personal, Un libro al mes

Vacaciones

Ésta semana es la semana de vacaciones de otoño: los alumnos no han tenido clase y yo sólo he trabajado el lunes y el martes.

Sinceramente, creo que nunca en mi vida había necesitado tanto unas vacaciones como las necesitaba ahora. Esto de enseñar cansa (la inexperiencia no ayuda) y realmente me hacía falta un descanso. Además es que hacía años que no disfrutaba de unas vacaciones “de verdad”: cuando era autónoma los únicos días auténticos de vacaciones eran los días que me iba de viaje (y a veces ni eso, que alguna vez me vi traduciendo cuando tendría que haber estado haciendo turismo), y cuando estaba desempleada… bueno, los que hayan pasado por eso entenderán que no es fácil distinguir día de desempleo de día de vacaciones…

Así que como decía estos días me han venido de perlas, y los estoy haciendo para hacer lo que más me apetecía: leer y tejer. He empezado con la saga de Harry Potter y ya voy por el cuarto tomo, es como comer pipas, ¡no puedo parar!

Y de tejer, bueno, sigo con el Pentakal, pero mi Miriam está ahora mismo aparcada puesto que me quedé sin lana para hacer la solapa y estoy esperando a que venga súperPepi al rescate con un ovillo de la misma lana que tiene para mí. A falta de Miriam (que ya me tenía un poco aburrida, la verdad), he empezado la Everything Nice Hoodie, un patrón genial… el resultado me tiene enamorada y me pasa como con los libros, ¡no puedo parar!

La empecé el lunes y así va de momento:

Bueno, no me entretengo más, sigo con lo mío ¡feliz fin de semana!

¡Abajo la ociosidad!, El síndrome de las manos inquietas, Regalos a gogó, Visicitudes de una tejedora novata

Natural

Hace unos meses, en la tienda de segunda mano en la que trabajaba como voluntaria, topé con una madeja nuevecita de Artesano Aran al disparatado precio de 20 coronas (unos 2,2 euros). Todavía no estaba intentando reducir mi stash a un volumen manejable, así que no opuse la menor resistencia y me la traje a casa, sin proyecto asignado ni perspectivas de tenerlo.

Durante el tiempo que ha durado la obra del infierno mis lanas han estado a buen recaudo, protegidas de la suciedad y el polvo, con la única excepción de las lanas que estoy usando para tejer la Miriam (oh, eterna y pesada miriam). El fin de semana pasado, con la idea de motivarme un poco más y aprovechando que las aguas vuelven a su cauce tras la obra del infierno, me puse a maquinar y, de repente, el flechazo: lana mira a patrón, patrón mira a lana y se dan cuenta de que están hechos el uno para el otro…

Dicho y hecho (más o menos). He tardado una semana entera en tejer 170 metros de lana (señal de que mi pereza tejeril es grande), pero ha merecido la pena.

Por cierto, mi stash suma ahora mismo 28.508,5 metros… baja despacio, pero baja. ¡Algo es algo!

He hecho una variación porque, en lo relativo a tejer, el icord es la cosa que más odio en el mundo, me resulta totalmente insufrible. Por suerte existe el icord de pacotilla con aguja de ganchillo, que es más sencillo, fácil y bonito y, a mí al menos, me queda mucho más pulido. Lo malo es que no me ha llegado la lana para acabar el remate, así que he tenido que descartar mi idea inicial de guardar el cuello para regalarlo, qué le vamos a hacer.

Por cierto, soy lo peor del mundo tejiendo bolondritos de esos, me han quedado horrorosos y me he pasado 20 minutos después de acabar de tejer recolocándolos con la aguja de ganchillo para que queden mínimamente aceptables.

Y ahora, vuelta a la miriam y al pentakal, ¡a ver si el fin de semana estreno!

¡Abajo la ociosidad!, Personal

A grandes males… (2)

Esta entrada tenía que haberse llamado “… grandes remedios (2)”. La razón por la que no lo ha hecho es que remediar, no he remediado nada.

Empezó mi reto personal bastante bien. El domingo me lancé a tejer y empecé a tejer una tira a punto bobo que lleva la rebeca abajo. “¡Genial! -pensé- seguro que entre hoy y el lunes cierro el cuerpo y puedo ir empezando con las mangas”. Demasiado felices me las pintaba yo porque lo cierto es que esta rebeca era, y sigue siendo, un tostón.

Normalmente no me importa tejer punto jersey, me suele resultar relajante darle a las agujas sin pensar, pero últimamente no sé, será por el trabajo o por el estrés que supone una obra, pero ganas de tejer = cero.

La obra acabó, por fin, pero las ganas de tejer este pestiño no han vuelto, así que… castigada al rincón hasta que me vuelvan las ganas.

wpid-img_20141004_171524484_hdr.jpg

De momento, creo que voy a sacar la máquina de coser, u ovillos para montar otra cosa, o una tableta de chocolate o las zapatillas de correr, lo que sea, menos la rebeca plasta esta 😛

¡Abajo la ociosidad!, El síndrome de las manos inquietas, Personal

A grandes males… (1)

Aunque más que “males” debería decir “tostones”, la verdad.

Desde que empezó el pentakal de Valencia knits estoy trabajando en exclusiva con una rebeca sencilla y básica, la Miriam Cardi. El problema es que de tan sencilla y básica que es, lo que es es un tostón. ¡Qué poco motiva! Vueltas y vueltas de punto jersey…

No se me malinterprete, normalmente me encanta el punto jersey para tejer cuando me siento a ver la tele, pero últimamente estoy bastante cansada siempre y lo que me da es sueño. Un sopor tremendo me invade cada vez que cojo las miriam entre mis manos… y al final lo que acabo es frustrada, porque hace ya un mes que la empecé y todavía está así:

wpid-img_20140928_112758925_hdr.jpg

Como me resulta aburrido la solución es alternar con algo más entretenido, pero antes de montar nada voy a darle un último empujón a ésta. Aprovechando que se estima que las obras del piso acaben esta semana que entra (posiblemente el miércoles, ¡cruzad los dedos!) voy a darle caña a la miriam estos días para adelantar lo máximo posible antes de montar algo nuevo. Algo así como un sprint tejeril.

A ver si con esto me motivo lo suficiente y de aquí a final de semana he terminado el cuerpo. ¡Deseadme suerte!

Uncategorized

3, 2, 1… ¡pentakal!

Septiembre ya ha llegado y con él los exámenes de recuperación, los anuncios de la vuelta al cole, las colecciones de Planeta de agostini, la ilusión por la próxima llegada del otoño… ¡y el pentakal de Valencia knits! El pentakal consiste, como su propio nombre indica, en un KAL quíntuple (de rebecas o chaquetas en este caso), con el intríngulis añadido de que sólo va a durar 5 meses. Además, para echarle más chispa hay sorteo de regalitos 😀

Técnicamente empezó ayer, pero mi pistoletazo de salida ha sonado esta tarde hace un ratito.

Mi primer proyecto va a ser Miriam Cardi, una rebequita bien sencilla, algo en lo que no tenga que pensar mientras descanso un ratito en el sofá.

Y aquí están los puntos de mi muestra 🙂

 

La lana que voy a usar es la que me sobró de este jersey. Creo que me va a quedar una rebequita muy ponible.

Por cierto, no aspiro ni de lejos a tejer 5 rebecas, me conformaría con tejer 3 y si consigo 2 me daré con un canto en los dientes.