¡Abajo la ociosidad!, El síndrome de las manos inquietas, La gran aventura sueca

Esperando a la primavera

Aquí no ha llegado, ni de coña, la primavera, pero las temperaturas han bajado un poquito, prácticamente toda la nieve se ha derretido ya, e incluso hemos tenido unos días de mucho sol… y la gente se ha lanzado a la calle a dar vueltas y a recibir un poquito de vitamina D de la de verdad, no de la que viene en un bote!

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En esta casa ha sido un fin de semana de mucho pasear por parques y en uno de esos paseos aproveché para que me sacaran fotos de mi sudadera nueva. El patrón es Lynn, de Pattydoo.

Yo tengo un defecto muy feo, y es que si imprimo un patrón de esos de 30 folios, recorto mi talla directamente de los folios una vez he ensamblado el patrón… y al parecer eso no se debe hacer, porque si cambias de talla, como ha sido mi caso, o reimprimes y -¡horror de los horrores!- vuelves a montar el patrón, o apechugas y te haces una prenda de la talla que no es…

Minipunto para quien adivine qué he hecho yo!!

Antes muerta que volver a pasar la tortura de pegar todos esos folios, así que nada, una sudadera un poquito grande, qué le vamos a hacer!

Sea como sea, es bonita, calentita y, sobre todo, muy cómoda!

Feliz jueves de RUMS!

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Japan Sleeves

La primavera por fin ha llegado, y yo estoy aprovechando para terminar de tejer todos los jerséis que no he terminado durante el invierno… Menos mal que la primavera aquí no tiene nada que ver, en cuanto a temperaturas, con la primavera en los alrededores del Monte del Destino, y todavía me quedan bastante días en los que los podré usar.

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El último en terminar ha sido un diseño de Joji Locatelli… ¡esta mujer es impresionante!No es sólo que sus diseños sean bonitos, es que los patrones son muy buenos además.

Tejer el Japan Sleeves, que se comienza haciendo las tiras de encaje y luego levantando puntos y tejiendo las rayas en un complicado sistema de vueltas cortas que además implica cortar la hebra varias veces, es como dar un salto de fé: una sigue adelante, porque confía en la diseñadora, pero sufriendo un poquito cada vez que hay que usar las tijeras, la verdad.

 

Aunque estoy infinítamente feliz con el resultado, no ha sido el proyecto más divertido que he tejido, por varias razones: hasta que terminé las mangas enteras y las bloqueé (y hay bastante trabajo ahí) no sabía si me iban a quedar bien de largo, las interminables vueltas de las mangas con dos ovillos pululando a mi alrededor me resultaron incómodas y, lo peor de todo, estaba bastante segura de que me iba a quedar corta con la lana gris marengo.

Cuando ya era evidente que la lana gris no me iba a llegar empecé a maquinar posibles apaños, siendo el más plausible tejer un elástico extra ancho. En esas cabilaciones andaba cuando, de repente ¡plín! se me encendió la bombilla y decidí tejer lo que me faltaba con Alpaca de Drops en gris marengo que ya tenía por casa. La verdad es que no se nota ¡¡nada de nada!! La única diferencia es que la Alpaca de Drops es muchísimo más suavita que la rústica lana finlandesa (Ohut Pirkkalanka, de Pirkanmaan kotityö) que he usado para el cuerpo, nada más.

Ahora las fotos, ¿no?

Por desgracia mi cámara, cuando hay verde de fondo, no me detecta como persona (ojo, a otras personas si las detecta, pero conmigo no sé qué problema tiene la puñetera), así que he tenido que hacer alguna foto extra en mi feo balcón… 😦

Por cierto, en la foto que se ve en detalle la parte de abajo del jersey está el punto en que se me acabó la lana gris y tuve que meter la de drops… ¿lo veis?

Feliz jueves primaveral, por aquí por estos lares es festivo (no tengo muy claro por qué, pero no es que me quite el sueño no saberlo) y estoy disfrutando de un zanganeo a gran escala.

¡Vamos a Rums!

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Viernes de swapetines (7)

Y una vez más es un viernes dominguero… Parece ser que actualizar el blog los viernes, después de la agotadora semana de trabajo, es demasiado para mí. No tengo inspiración para fotografiar ni para escribir y a veces directamente se me olvida tomar una fotografía antes de que esté demasiado oscuro 😦

Pero bueno, por fin está aquí la actualización de la semana, esta vez con fotografía a todo color y enseñando bastante del diseño… ¿está ya claro qué patrón es?

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Lo que llevamos de año está siendo un poco atípico para mí, en el sentido en que, además de estar extraordinariamente cansada, no hago más que pillar gripes y catarros como si no hubiera un mañana… Supongo que todo está relacionado y que andaré baja de defensas y que necesito hacer más deporte y tal, pero, ¿quién puede hacer deporte sin parar de toser?

En fin, la cuestión es que he hecho lo posible por no perderme días de trabajo, pero aguantar el ritmo al llegar a casa ha sido imposible. Han sido muchas tardes aburridas, dormitando en el sofá, sin fuerzas ni para pensar en tejer, ¡¡y al final ha estado a punto de pillarme el toro!!

Pero no te preocupes, sorprendida mía, que entre el viernes y ayer me he puesto el turbo y tu segundo calcetín está casi terminado, mi callo del dedo da fe de que hemos trabajado a piñón. Hoy lo terminaré, mañana lo bloquearé y el miércoles (jueves a más tardar) lo dejaré en correos al salir de trabajar.

¡Feliz domingo!

El síndrome de las manos inquietas, Personal

Rosa, rosae

He terminado un jersey y caramba qué bien me ha sentado 🙂

Llevaba con este jersey en las agujas desde el 1 de marzo y ya estaba empezando a estar demasiado visto en el cesto de los proyectos empezados. Además, entre que he acabado éste y que he admitido (por fin!) que el otro era un fracaso, ahora el cesto está vacío, a la espera de proyectos nuevos!

En total he usado algo más de 800 metros de una lana (mezcla de lana y acrílico, no soy demasiado remilgada) de la que me enamoré por el color. El patrón es Chalkstone de Isabell Kraemer y, como me pasa últimamente, me siento un poco engañada: igual me paso de exigente, pero sinceramente, siendo un patrón de pago, me esperaba algo más. No es que tenga fallos (yo no los he encontrado), pero comete errores tan tontos e innecesarios como asumir que todas las mujeres somos igual de altas y tenemos los brazos igual de largos.

Las instrucciones son, eso sí, bastante claras y el resultado es un jersey muy bonito, perfecto para esta primavera en la que el cielo lo mismo está negro, negrísimo, que coronado de un enorme sol amarillo (o las dos cosas a la vez).

Como es jueves (o lo será cuando publique la entrada), aprovecho y comparto en RUMS, que ya iba tocando!

¡Feliz jueves!

Cámara en mano, Desvaríos de una mente desocupada, La gran aventura sueca, Personal

Desentumecerse (reflexión bloguera)

Después de meses de frío, oscuridad y, a ratos, una cierta mustiedad que no sé si viene de dentro o de fuera pero que ahí aparece de vez en cuando, con más frecuencia en los meses oscuros, parece que ya llegó la primavera. Y es que por poco que me guste el calor, por mal que lo pase cuando se superan los 35 grados, se ve que lo andaluza no me lo quita nadie porque al final el cuerpo me pide sol y luz.

IMG_9881Y sol y luz estoy teniendo, por fin. Estos meses que preceden a la noche de San Juan son especiales: los días crecen rápidamente, las temperaturas van subiendo poco a poco y se puede, por fin, tejer en el balcón aunque para ello hagan falta varios chales, mitones y bebidas calientes, salir a pasear, comer en una terraza y hasta usar gafas de sol.

Así que me estoy sacando las telarañas y me estoy desentumeciendo, estirando el cuello para que me dé el sol en la cara y disfrutando de las nubes de algodón de azúcar que se ven al atardecer. Y pienso mucho en cosas bonitas y hasta me sorprendo comprándome un esmalte de uñas a juego con un jersey…

También pienso en el blog, en cómo ha cambiado desde que lo creé hasta ahora y en cómo, un poco, me gustaría volver a recuperar lo que era antes. Últimamente me parece que se me ha ido convirtiendo en una especie de archivo de proyectos terminados (sean tejidos, cosidos, leídos o, en raras ocasiones, cocinados), perdiendo así mucha espontaneidad.

A veces se me pasa por la cabeza un pensamiento, o hago una fotografía, o veo un vídeo, o lo que sea, y me apetece traerlo aquí, no sólo para compartirlo, también para almacenarlo, pero lo pienso dos veces y al final casi nunca lo hago porque… bueno, no sé exactamente por qué.

Tengo claro que, por encima de todo, mi blog es una caja de recuerdos y de vez en cuando me gusta echar un vistazo a entradas de hace tiempo (que, a lo tonto, este blog tiene ya casi siete añazos!). Sin embargo, también me gusta que me lean, faltaría más, y recibir comentarios, si no me gustase no tendría un blog, tendría algo privado.

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Hay muchos blogs por ahí y no todos tienen, ni de lejos, la misma categoría. Hay blogs cuyas entradas tienen poco texto y fotografías descuidadas, tomadas con el móvil, sin luz… y hay blogs cuyas entradas están mimadas al detalle, texto conciso y cuidadosamente redactado, fotografías con más retoques que Cher… A mí me gustan los blogs que están más o menos en el centro de la escala: fotos aceptables y la cantidad de texto que su autor considere necesaria en cada entrada, a veces dos palabras, a veces veinte párrafos, y es en ese punto donde me gustaría situar al mío (porque ya que no puedo gustar a todos, intento gustarme a mí).

A todo esto, he actualizado la lista de enlaces que aparecen abajo a la derecha: he añadido muchos blogs nuevos y he eliminado todos los blogs que no habían sido actualizado en los últimos seis meses. También he cambiado el orden en que aparecen y ahora cambia, o debería cambiar, de forma aleatoria.

¡Nos leemos!

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Un cesto

Estos días estamos disfrutando de un tiempo fabuloso, con mucho sol (de 4 am a 9pm) y temperaturas en torno a los 20-25º… además todo está verde y floreado, los pajaritos cantan…

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…¡y el polen se levanta!

Y aquí estoy yo, con los ojos resecos y la garganta irritada encerrada en casa mientras me muero de sueño por los efectos de los antihistamínicos.

Así que me he hecho un cesto.

Bueno, más que hacerlo lo he acabado, llevaba bastante tiempo en faena pero la verdad es que ni es divertido de tejer, ni es agradable, ya que entre el ganchillo gordo (8 mm) y lo poco elástico que es el material me acababa doliendo la mano 😦

De momento no sé para qué voy a usar el cesto. Aunque le he hecho unas “action shots” con restos de lana no tengo intención de usarlo para eso (la lana ya es demasiado importante en la decoración de esta casa, jejeje). Tengo que pensar un poco a ver qué se me ocurre… ¿unas plantas, quizás? Se aceptan sugerencias 😉

El material que he usado no es trapillo, no es lana… no tengo ni idea de lo que es. Lo único que sé es que lo compré en cantidad semi-industrial en un festival de costura y que no tengo ni idea de qué voy a hacer con los 4 ovillos que me quedan (para el cesto he usado sólo uno).

Dejo un par de fotos por si alguien me puede orientar acerca de la finalidad original del material.

Y, con alergias o sin ellas, ¡ muy feliz fin de semana!