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Sakura

El de esta entrada es sin duda el vestido de verano más bonito que me he hecho nunca (seguido muy de cerca por el otro que me hecho igual pero con otra tela 😛 ). Me gusta tanto que me está costando decidir qué coser ahora… nada me parece suficientemente bonito.

La historia de este vestido empieza en 2015, en una de las tiendas de telas de Tokyo donde perdí un poco la cabeza…

japontelas

Y continúa con mi amiga que se casa… una boda pequeñita, ¡¡pero no por ello menos importante!! A una boda hay que ir guapa y ¡yo sabía qué iba a ponerme!

El patrón es el Belladone de Deer and Doe, que en su día le vi a mi gurú de los vestidos, la pequeña aprendiz. Es un patrón perfecto para mí por dos razones: es precioso, y es el tipo de vestido que creo que le favorece a mi tipo de cuerpo, además tiene bolsillos y eso siempre es un plus ❤

Además es un vestido bastante rápido de coser, las instrucciones son muy claras y las piezas cortadas encajan a la perfección. Me ha gustado tanto coserlo, que he cosido 3 este verano. El primero para mí, con la tela naranja de la foto de arriba (entrada pendiente), y el tercero para mi amiga, la de la boda.

 

Éste concretamente tiene dos modificaciones muy pequeñas con respecto al original: la primera es que la pieza de la cintura la he sustituido por una cinta negra de raso… ¡un acierto total! Y la segunda es que suprimí las piezas del bajo y en su lugar utilicé cinta de bies, porque no tenía tela suficiente (y porque es más limpio así).

Además todo el interior del vestido está terminado con costuras francesas, para que quede bien pulido por dentro también.

Cuando estaba por meter la aguja se me ocurrió que, puesto que la tela hace un jaspeado dorado, igual molaría hacerle las puntadas vistas con hilo dorado. La pereza era grande, pero lo consulté y recibí la unánime respuesta que no quería recibir: “¡ve ahora mismo a comprar hilo dorado!”. Así que fui, que una es muy obediente, y me alegro mucho de haberlo hecho porque, aunque en la distancia no se nota, para mí es uno de esos detalles que hacen que el vestido sea más especial aún.

Y como aquí en Suecia el verano termina pronto y cualquier sábado puede ser el último sábado cálido hasta abril, hay que aprovechar y celebrarlos todos, por lo que pueda pasar.

¡Salud!

(y rums)

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