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Plateado

Un día cualquiera estás en instagram y ves que tu tienda de lanas favorita ha puesto una foto de unos ovillos preciosos, casi sin darte cuenta te encaminas a la tienda y te haces con 3 de dichos ovillos… y de repente unas personas fantásticas hacen llegar a tu vida el patrón perfecto (gracias, chicas) ¡y ya sólo queda tejer y cantar!

Se trata de Water, de Sylvia McFadden, y es un patrón hermano del famosísimo Waiting for rain de la misma diseñadora, que yo ya tejí en su día. La técnica de alternar punto bobo con calados en vueltas cortas consigue un resultado muy distinto a lo que estamos acostumbrados a ver, así que resulta “refrescante”.

La primera foto ya la enseñé el martes pasado en mi entrada de reflexión bloguera:

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Las fotos aprovechamos para tomarlas un fin de semana que nos fuimos de viaje a Örebro, a hacer un poco de turisteo y a ser un poco macarras en un concierto de power metal.

El chal, en el que por cierto he gastado unos dos ovillos y medio de Lace Lux de Lana Grossa (sospechosamente parecida a Air Lux de Katia, ejem ejem), es bonito, con una caída espectacular y muy favorecedor. Además he tenido la suerte de topar con un muchacho que me ha hecho de modelo 😉

Y si el Castillo, el Trono de Goma, el Hotelazo donde pasamos la noche, el concierto y el grupo y el paseo del día siguiente no fuesen suficientes razones para que me gustase Örebro, os aseguro que esta pizzería sí que lo es:

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¡Mira que es una tontería tremenda, pues todavía me estoy riendo!

¡Por cierto, es jueves!