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Sábado (también retrasado) de swapetines 9

De Estocolmo a Asturias

El retraso de esta semana está más o menos justificado. El viernes por la tarde me avisó Graciela, mi swapetina, contándome que ya tenía en sus manos el aviso de correos… ¡qué nervios!

Así que claro, no podía publicar el sábado… durante todo este tiempo he intentado mostrar lo mínimo posible de los calcetines y de la bolsa, y nada en absoluto de un tercer regalito, ¡así que había que aguantar!

Lo de publicar el lunes y no el domingo es la parte del retraso que no está justificada.

En la semana 5 os conté que había tenido un problema y los calcetines que tenía empezados habían tenido que desaparecer, ahora es el momento de contar lo empanada que puede llegar a estar una! Nada más enterarme de quién iba a ser mi “víctima” swapetinera, me puse a investigar, a abrir pestañas y más pestañas de patrones, algunos de sus favoritos, otros de los míos, otros que aún no eran favoritos de nadie… y al final elegí un patrón que tejí para mí el año pasado, que me parecía bonito, divertido de tejer y que además estaba en sus favoritos.

Cuando ya lo tenía enfilado pensé en cotorrear un poco más en su perfil de Instagram, a ver si había una foto de sus piernas en alguna parte (😌), y sí que la había, una foto de sus piernas envueltas en unos calcetines iguales que los que le estaba haciendo yo…. ¡¿cómo se me podía haber pasado?! El caso que pasó y por suerte me di cuenta a tiempo… ¡no me quiero ni imaginar qué habría pasado si no me da por curiosear un poco más, ains!

Ya puesta cambié no sólo de patrón, también de lanas y de agujas! Compré esta madeja de Cascade Heritage Solids en color pumpkin y como estaba en pánico pensé que la mejor opción para evitar que me volviera a pasar lo mismo era tejer los Aguacero Panel Socks, de Kerri Blummer, que estaban recién publicados y era prácticamente imposible que Graciela los tuviese ya!!

Y así de perfectos de talla le quedan a ella!

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Aparte cosí una bolsa de proyecto que, qué queréis que os diga, me parece muy bonita (y quiero una para mí!), compré una sock blank teñida a mano en Litet Nystan, una tienda local, y cosí un osito (con las orejas un poco puntiagudas) para el bebé de Graciela ❤

(El patrón del osito, por cierto, es del libro Zakka Style).

Cuando recibí el email de Graciela en el que me contaba que ya había recogido el paquete casi se me cae una lagrimilla de la emoción y es que, para mí, lo mejor de este intercambio es ver que lo que he preparado con tanto cariño, ha llegado bien a su destino y ha sido apreciado…

Lo segundo mejor de este intercambio es obviamente recibir un paquete!! Y el mío está en camino! Espero que llegue esta semana, porque ya hay mogollón de calcetines recibidos y ¡estoy que me muerdo las uñas de ganas de abrir el mío!

 

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Organizador en compañía de… ¡Mis perendengues!

Las cosas de palacio, como se suele decir, van despacio. Mi piso no será un palacio (es un pelín más pequeño) pero igualmente me he tomado con calma lo de coser un proyecto del libro Zakka Style, que compré allá por ¡2012!

La cosa es que el tiempo pasó, hablé con Helena (Mis perendengues), ella se pilló el mismo libro y poco a poco (muy poco a poco) fuimos madurando la idea, hasta que ayer, prácticamente de golpe, metimos tijera, ella en su palacio y yo en el mío, y nos cosimos cada una un organizador (creo que las dos lo usaremos para las vacaciones, así que van a ser organizadores viajeros, ¡bien!).

Antes de que me enrolle escribiendo, pasad a ver el de Helena, ¡que mola miles!

El proyecto en sí no es complicado, pero las últimas costuras ponen a prueba la moral de una… ¡capas y capas de telas y entretelas!

La parte de elegir materiales tiene su aquel, porque lo suyo es apurar cosas que ya tengamos en casa, usar los restos, pero, como diría Boromir, cuando se trata de mi stash de telas:

boromir

Después de mucho pensar, fotografiar, intercambiar opiniones, etc. al final la tela elegida para el exterior fue el mantel de la cocina… Yo soy del tipo “más vale que sobre”, así que cuando compré la tela encerada para el mantel de la cocina eché unos centimetritos más… y la chica de la tienda, que no trabajaba en la sección de telas habitualmente, debió pensar lo mismo así que al final me encontré con más mantel del que necesitaba para la mesa…

La tela de gatos del interior (restos del forro de mi abrigo rosa) la tenía bastante clara desde el principio y la roja (típico algodón rojo de ikea, forro oficial del 90% de mis bolsos) fue incorporación de última hora.

Las cremalleras en morado creo que dan un contraste simpático y, aunque al principio el plan era poner el bien en morado también, encontré en mi caja de las cintas que me quedan mogollón de metros del bies rojo que hice hace años con la susodicha tela roja y me pareció mejor idea.

Y ahora… fotos, ¿no?

Hay sitio para 9 tarjetas (o más), un boli (que se me ha olvidado poner en la foto), el kindle, una libreta, el pasaporte, los billetes de avión, el móvil… ¡Es el organizador perfecto para que pase un caco y te robe la vida entera!

Viendo las fotos ahora me doy cuenta de que no lucen todo lo que podrían pero, me vais a perdonar, en mi balcón da el sol desde las 4 de la mañana y, ahora que por fin ha llegado el calor, así estábamos a las 9 de la mañana. ¡Entended que no salgo más a ese asadero hasta que baje un poco el sol!

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Feliz y caluroso jueves, ¡hoy es día de café frío y RUMS!