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3, 2, 1… ¡pentakal!

2 septiembre, 2014

Septiembre ya ha llegado y con él los exámenes de recuperación, los anuncios de la vuelta al cole, las colecciones de Planeta de agostini, la ilusión por la próxima llegada del otoño… ¡y el pentakal de Valencia knits! El pentakal consiste, como su propio nombre indica, en un KAL quíntuple (de rebecas o chaquetas en este caso), con el intríngulis añadido de que sólo va a durar 5 meses. Además, para echarle más chispa hay sorteo de regalitos :D

Técnicamente empezó ayer, pero mi pistoletazo de salida ha sonado esta tarde hace un ratito.

Mi primer proyecto va a ser Miriam Cardi, una rebequita bien sencilla, algo en lo que no tenga que pensar mientras descanso un ratito en el sofá.

Y aquí están los puntos de mi muestra :)

 

La lana que voy a usar es la que me sobró de este jersey. Creo que me va a quedar una rebequita muy ponible.

Por cierto, no aspiro ni de lejos a tejer 5 rebecas, me conformaría con tejer 3 y si consigo 2 me daré con un canto en los dientes.

Puesta al día

30 agosto, 2014

Estos días no soy muy productiva, el trabajo en sí no cansa en exceso y tengo un buen horario, pero lo de pasarme tantas horas al día escuchando sueco, produciendo (o perpetrando) sueco e intentando enseñar un idioma mientras aprendo otro… agota. Llego a casa con el cerebro hecho puré y, aunque ya me voy acostumbrando, la verdad es que me cuesta hacer algo que no sea sentarme en el sofá y no hacer nada más complejo que respirar o pestañear.

Como decía, poco a poco voy recuperando el ritmo y, mientras aguardo la llegada del pentakal, voy avazando un poquito en mis calcetines básicos. Esta tarde he acabado el primero:

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Lo que más me cuesta es leer, sobre todo porque en lo que sólo se explica como un arranque de masoquismo, me he comprado la Trilogía Millennium y me he propuesto no leer nada que no esté en sueco de aquí a que la termine. De momento llevo unas 30 páginas del primer tomo, espero sobrevivir ;)

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El blog lo tengo también un poco abandonado, pensaba que no tenía nada que escribir pero me acabo de acordar de que tengo libros no comentados así, ¡qué narices! a bloguear.

Comenzaré hablando por el conocidísimo y leidísimo El tiempo entre costuras, de María Dueñas, y tras confesar que me daba pereza leérmelo porque con ese título se me antojaba ñoño y rancio (¡prejuicios!) reconozco que me ha encantado, que lo he devorado con muchísimas ganas. Lo empecé una sobremesa y di cuenta de él en dos tardes sentada en el balcón disfrutando del verano, con una jarra grande de té frío con hierbabuena y limón mientras tejía compulsivamente mi última camiseta.

el tiempo entre costuras

El libro, lo digo por si alguien aún no lo ha leído, me ha parecido una delicia: muy entretenido, nada ñoño y poco previsible. La historia de Sira, la modista, sus andazas en Tánger, la relación con su madre, las intrigas, la moda… Mirando por internet he visto que antena3 ha hecho una serie de televisión a partir de la serie, ¿alguien la ha visto? ¿es recomendable?

Otro que ha pasado por mis manos es El invierno del dibujante, una novela gráfica de Paco Roca.

elinviernodeldibujante

De esta novela me han gustado mucho las ilustraciones, la ambientación, la ropa… pero realmente no cuenta ninguna historia, es más bien una descripción de cómo funcionaban las cosas en el mundo de los dibujantes de viñetas allá por los 50. Reconozco que no el tema no me llama demasiado la atención, pero aún así me ha resultado bastante interesante ver el poco control que tenían sobre sus creaciones los autores de los tebeos que leía cuando pequeña y en las circunstancias en que trabajaban.  Además, leí gran parte de este cómic en el tren cuando fuí a (y volví de) mi entrevista de trabajo, sólo por eso ya tengo que tenerle cariño.

Y me queda otro, pero no quiero enrollarme más de la cuenta así que, al estilo de la historia interminable, esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

¡Feliz último sábado de agosto!

La suerte sonríe en verano

25 agosto, 2014

Nunca me he definido como una persona afortunada, entre otras cosas porque creo que mucho de lo que solemos llamar suerte no tiene nada que ver con el azar. Como se suele decir, al azar lo llaman suerte y al conocimiento, milagro, ¿no?

I have never described myself as a lucky person, among other things because I think most of what we call luck has nothing to do with it.

No obstante, tampoco puede decir que no tenga suerte porque, al menos en verano, la fortuna parece que me sonríe. Hace poco más de un año que participé en un sorteo a través del facebook de KnitPro, en el que tuve la suerte de ganar este increíble estuche de ganchillos (añado por cierto que desde que lo tengo los demás ganchillos que tengo están guardados en su estuche y sin perspectivas de salir), y hace poco más un mes que recibí el siguiente mensaje:

However I am not in a position to say that I am unlucky either as, at least in the summer, fortune seems to smile on me. A little over a year ago I took part in a giveaway in KnitPro’s facebook page, in which I hade the luck of winning this amazing set of hooks (I must say that ever since I have it I haven’t used my old hooks), and a while ago a got this email:

Hi Beatriz

Congratulations you have won a copy of Edward’s Menagerie in the KnitPro newsletter draw for June.
Please send me your address before the end of July so I can arrange to have your prize sent to you.
Thanks, Juliet

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Acabo de recibir el libro y tengo que decir que es una maravilla, estoy deseando sentarme y empezar a darle al ganchillo, ¡¡¡aunque me va a costar decidir qué simpático bichejo tejo primero!!!

I have just picked up the book and it is just wonderful. I’m looking forward to sitting down and crocheting away, the only problem is going to be deciding which plush I’m going to crochet first!!!

 
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De nuevo, muchas gracias, KnitPro, ¡estoy encantada con mi regalo!

Once again, thank you KnitPro, I am delighted with this beautiful present!

Up the irons!

24 agosto, 2014

También conocido como Flight of Icarus, el top que no estrenaré(hasta el verano que viene)

 

 

La ilusión que despierta en mí la publicación de un nuevo número de Knitty sólo es comparable a la decepción que experimento tras echar una ojeada a los patrones. Me da la sensación de que en general el nivel baja poco a poco, aunque por suerte de vez en cuando todavía hay cosas que me gustan, como este top, Icarus.

Para tejerlo he hecho algunas modificaciones al patrón (y más que tendría que haber hecho, pero bueno): he usado un hilo de algodón, de grosor fingering, en lugar de worsted que es el que pide el patrón, y he bajado de número de aguja para que no quede flojindongo.  Por otra parte el largo del diseño original me parece poquísimo favorecedor para alguien con las caderas moderadamente anchas, así que hice un montaje provisional en la cintura, tejí hasta arriba y luego retomé los puntos y tejí hasta que lo consideré necesario.

Ahora mismo la camiseta queda un poco justa (la palabra que yo usaría es “reventona”), pero cada top de algodón que me he hecho hasta ahora ha cedido muchísimo con el uso, y en esta ocasión he preferido intentar prevenirlo. Si no crece, la camiseta será pasada en herencia a un cuerpo menos garboso que el mío y santas pascuas.

La modificación que tenía que haber hecho está en la forma de la cintura, en lugar de hacer los aumentos y las disminuciones de forma gradual, en este patrón se hacen todas de golpe. Me parece que funcionan bien en el pecho (porque los pechos aparecen de golpe, ¡plop!), pero no en la cadera, en la última foto se ve la arruguita/piquito que hacen… no me voy a molestar en deshacerlo, quizás pueda suavizarlo con un bloqueo, pero doy por aprendida la lección y no lo volveré a hacer.

Por cierto, pánico absoluto al mirar las fotos y ver todas esas decoloraciones terroríficas… Por suerte se ve que es problema de óptica porque tras tres inspecciones puedo decir que mi camiseta tiene un color bien uniforme ;)

Yo ya me paso al punto de invierno, calentando motores para el pentakal de Valencia Knits… ¡queda sólo una semana!

El final del verano

15 agosto, 2014

Y tú partirás

¿llegó? ¿cómo que llegó, si estamos a 15 de agosto?, os preguntáis ahora mis queridos lectores residentes en la tórrida España y en otros rincones no menos tórridos del planeta.

Y la respuesta es que sí, que yo, a pesar de las magníficas jornadas de sol y temperaturas por encima de 20 grados que tenemos estos días, he clausurado ya la temporada de verano 2014. Por suerte, aunque cortito, ha sido un verano bastante intenso:

Con unos diítas en Francia (sin fotos publicables) y otros en Finlandia:

Con muchos libros, baños en la playa, tormentas impresionantes, muchas horas tejiendo con toda la calma del mundo… algunas excursiones de las que hablaré en otra entrada y, sobre todo, estrés, pero de ese estrés feliz que se acumula en los días previos a comenzar un trabajo nuevo…

2014 pasará a mi historia personal como el año en que conseguí ser una persona en Suecia, así como mi primer trabajo por estos lares: ¡ha costado, pero lo he conseguido! Voy a ser algo que me hace muchísima ilusión ser: profesora y, lo que es mejor, voy a enseñar algo que me encanta: español. Estoy feliz, no me quedan uñas de los nervios (ha sido un proceso laborioso), pero estoy feliz.

Y ahora, primer viernes después de mi primera semana laboral, con mejor sabor que nunca, toca disfrutar del fin de semana. ¡Feliz fin de semana!

¡Automedalla (de consolación) para mí!

31 julio, 2014

¡Tejido, cosido, atado y rematado!

¿Qué más puedo decir? Estoy completamente enamorada de este jersey.

El cambio más importante que he hecho ha sido el remate del cuello, en lugar de recoger los puntos y hacer un par de pasadas antes de cerrar, he hecho dos vueltas de ganchillo a punto bajo. Desde mi punto de vista el remate queda mucho mejor acabado :)

Aprovechemos que es jueves, ¡RUMS!

¡Muy feliz día!

De buen humor

30 julio, 2014

En promedio suelo ser una persona de bastante buen humor, excepto durante los 20 minutos que siguen al despertar de una siesta especialmente calurosa. En esos 20 minutos no me aguanto ni yo, por eso procuro no dormir la siesta (si hace mucho calor).

Pero hay días, como hoy, en que el humor es excepcionalmente bueno, días en que no sólo las grandes cuestiones de la vida están más o menos cómo deberían (o empezando a estarlo) sino que las cosas pequeñas también parecen ir viento en popa, días tan redondos que ni siquiera importa tener una lista de tareas domésticas pendientes pegada en la puerta de la nevera…

Una de las razones para estar de buenas es el tiempo. Este verano está siendo excepcionalmente caluroso en Suecia y en casa, sin aire acondicionado y con el sol dando de pleno desde las 5 de la mañana no se estaba especialmente bien. Hoy ha amanecido nublado (y es increíble lo que me llega a gustar a mí un nublado) y justo ha comenzado a caer una tormenta (y si hay algo que me gusta es una tormenta desde casa).

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Además, a pesar de fallar en mi desafío, terminé de tejer mi Hélène el lunes por la tarde, y ahora sólo me queda coserlo.

También me he apuntado a una locura tejeril llamada Pentakal… una pequeña gran locura en la que, aunque no aspiro a tejer 5 rebecas en 5 meses, sí que espero pasármelo en grande con las demás tejedoras.

Y esta mañana, sentada entre sol y sombra en el balcón, me he terminado de leer un libro que también me ha animado el día. Después de libros en sueco, profundosmalos a rabiar, me apetecía leer algo relajadito, una historia sencilla de no pensar mucho, el análogo literario a ver Pretty woman un domingo por la tarde…

Así fue como cayó en mis manos The truth about Melody Browne, de Lisa Jewell. Sinceramente no es lo que me esperaba, habiendo leído Ralph’s Party, de la misma autora, hace ya algunos años. Pero es un libro muy agradable de leer, bien hilado y de esos que hacen que se escape alguna lagrimilla feliz.

Melody Browne es una mujer sin infancia, no recuerda nada anterior al día en que su padre la rescató cuando se incendió su casa. En el incendio se perdieron no sólo los recuerdos de la infancia de Melody, sino también cualquier rastro físico de ésta: fotografías, juguetes, cartas… A sus treinta y tantos, cosas que pasan, empieza a tener recuerdos y poco a poco vamos descubriendo su historia. Es bonito, de verdad. Recomendable para el verano, con sol o con tormenta :)

 Felicísimo miércoles :)

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