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Historia de un fracaso lanero

26 abril, 2015

En mi primer pedido a Ice Yarns vinieron 8 ovillos de Folk Tweed y, aunque el color era más pálido en realidad que en la fotografía, los guardé con ilusión pensando en tejerme con ellos un Turmeric.

Pero el tiempo pasó, el Turmeric bajó puestos en mi lista de prioridades… y empecé algo que no cuajó, algo que fue un fracaso tan absoluto que lo único que recuerdo es que iba tejido con la hebra puesta doble y que era una pesadilla tejerlo. Después de eso vino este vestido, el Caviar, pero la parte de las trencitas estaba quedando fea y fofa, así que volví a tirar del hilo…

“Apenas se ha ensuciado, todavía se podría comer”, pensé, y monté el Sprig. No podía estar más contenta: ese patrón tan bonito me iba a ayudar a reconciliarme con esa lana a la que tanta manía le había tomado, el jersey iba a quedar precioso y mi stash iba a perder unos cuantos metros.

Me costó lo mío tejer todo el cuerpo, porque la lana no tiene elasticidad y además se agarra mucho al tejerla, pero lo conseguí. Recogí los puntos del cuello y después de hacerlo descubrí que apenas me cabía la cabeza y las sisas se clavaban mucho en las axilas.

“Apenas se ha mojado, todavía se podría comer”, pensé, así que tiré del hilo y recogí los puntos para un cuello dos tallas mayor. Me puse con la primera manga, la terminé, hice el puño y me lo probé…

“Apenas ha volado, todavía se podría comer”, quisé pensar, pero una voz dentro de mí me dijo bien clarito que era hora de decirle adiós.

Las mangas me aprietan, el pecho queda justo, la parte de la cintura y la cadera demasiado ancha, me hace bolsas en las sisas, el cuello sigue siendo demasiado cerrado, el puño del final de la manga tendría que deshacerlo y prácticamente inventármelo para que me cerrase sin cortarme la circulación… Un “esto no hay por dónde cogerlo” en toda regla.

Así que… le digo adiós, (hasta nunca o hasta dentro de mucho), odiando la lana más de lo que la odiaba, y con una cierta irritación hacia el patrón.

Feliz tarde dominguera!

Desentumecerse (reflexión bloguera)

13 abril, 2015

Después de meses de frío, oscuridad y, a ratos, una cierta mustiedad que no sé si viene de dentro o de fuera pero que ahí aparece de vez en cuando, con más frecuencia en los meses oscuros, parece que ya llegó la primavera. Y es que por poco que me guste el calor, por mal que lo pase cuando se superan los 35 grados, se ve que lo andaluza no me lo quita nadie porque al final el cuerpo me pide sol y luz.

IMG_9881Y sol y luz estoy teniendo, por fin. Estos meses que preceden a la noche de San Juan son especiales: los días crecen rápidamente, las temperaturas van subiendo poco a poco y se puede, por fin, tejer en el balcón aunque para ello hagan falta varios chales, mitones y bebidas calientes, salir a pasear, comer en una terraza y hasta usar gafas de sol.

Así que me estoy sacando las telarañas y me estoy desentumeciendo, estirando el cuello para que me dé el sol en la cara y disfrutando de las nubes de algodón de azúcar que se ven al atardecer. Y pienso mucho en cosas bonitas y hasta me sorprendo comprándome un esmalte de uñas a juego con un jersey…

También pienso en el blog, en cómo ha cambiado desde que lo creé hasta ahora y en cómo, un poco, me gustaría volver a recuperar lo que era antes. Últimamente me parece que se me ha ido convirtiendo en una especie de archivo de proyectos terminados (sean tejidos, cosidos, leídos o, en raras ocasiones, cocinados), perdiendo así mucha espontaneidad.

A veces se me pasa por la cabeza un pensamiento, o hago una fotografía, o veo un vídeo, o lo que sea, y me apetece traerlo aquí, no sólo para compartirlo, también para almacenarlo, pero lo pienso dos veces y al final casi nunca lo hago porque… bueno, no sé exactamente por qué.

Tengo claro que, por encima de todo, mi blog es una caja de recuerdos y de vez en cuando me gusta echar un vistazo a entradas de hace tiempo (que, a lo tonto, este blog tiene ya casi siete añazos!). Sin embargo, también me gusta que me lean, faltaría más, y recibir comentarios, si no me gustase no tendría un blog, tendría algo privado.

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Hay muchos blogs por ahí y no todos tienen, ni de lejos, la misma categoría. Hay blogs cuyas entradas tienen poco texto y fotografías descuidadas, tomadas con el móvil, sin luz… y hay blogs cuyas entradas están mimadas al detalle, texto conciso y cuidadosamente redactado, fotografías con más retoques que Cher… A mí me gustan los blogs que están más o menos en el centro de la escala: fotos aceptables y la cantidad de texto que su autor considere necesaria en cada entrada, a veces dos palabras, a veces veinte párrafos, y es en ese punto donde me gustaría situar al mío (porque ya que no puedo gustar a todos, intento gustarme a mí).

A todo esto, he actualizado la lista de enlaces que aparecen abajo a la derecha: he añadido muchos blogs nuevos y he eliminado todos los blogs que no habían sido actualizado en los últimos seis meses. También he cambiado el orden en que aparecen y ahora cambia, o debería cambiar, de forma aleatoria.

¡Nos leemos!

Lo que iba a hacer en vacaciones…

10 abril, 2015

El plan para estas vacaciones estaba claro: escapada y calcetines.

La verdad es que no pensaba terminar los cacetines, si acaso uno, pero… resulta que hay islas muy bonitas pero que en temporada baja y con una media de 3 grados (por suerte ya han vuelto a subir las temperaturas, pero hemos pasado un mini invierno allí) ofrecen poco que hacer a partir de las 7 de la tarde. Y eso da para un buen rato de tejimiento en el nido que me hice en la habitación del hotel. Resulta además que la isla está a más de tres horas en barco y el barco está a 45 minutos en tren… sumando, sumando, da para un calcetín entero ente ida, estancia y vuelta.

El imperdible, el mejor compañero de viaje :P

El imperdible, gran compañero de viaje :P

Como buena víctima del pensamiento ilusorio que soy, metí en mi maleta el segundo ovillo… por si acaso. Tenía toda la pinta de ser uno de esos “por si acasos” que nunca se hacen realidad pero… el calcetín estaba a falta de cerrar los puntos cuando me bajé del barco. Me hizo ilusión saber que si hubiera querido habría podido empezar el segundo calcetín en el tren de vuelta porque llevaba la lana (nota mental: siempre, siempre, llevar el segundo ovillo).

Por suerte no suelo tener problemas para empezar el segundo calcetín, así que el miércoles me lancé a por él y ayer jueves, después de mucho sofá, mucho té, mucho rato en el balcón con jersey gordo y dos chales y mucho Agatha Christie* puedo decir que mi segundo calcetín está terminado.

* Mi descubrimiento de la semana ha sido este canal de youtube donde están las versiones dramatizadas que la BBC ha hecho de muchos libros de Agatha Christie, estoy enganchadísima. Para mí, la experiencia de escuchar audiolibros (dramatizados o no) no se equipara a la de leer -jamás consideraría que he leído un libro cuando lo que he hecho ha sido escucharlo- es simplemente otra forma de entretenimiento :)

No daría tanto bombo al hecho de terminar un par de calcetines pero he tejido un calcetín entero en prácticamente día y medio. Para mí, que no soy especialmente rápida tejiendo, eso es un logro :)

Quería salir a la calle a tomar las fotos, de verdad que quería, pero tengo un ataque de startitis que no va a poder esperar :D

El patrón se llama Melisandre y es gratuito. Mi única modificación (mi proyecto, en ravelry) es que empecé con la talla pequeña y en la caña aumenté progresivamente los puntos para pasar a la talla grande.

¿Qué vas a hacer en vacaciones?

2 abril, 2015

Yo, entre otras cosas, voy a hacerme unos calcetines nuevos. Porque, entre otras cosas, tejer unos calcetines nuevos es infinitamente más divertido que tejer las mangas de los dos jerséis que tengo en marcha.

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Mis vacaciones empezaron hace un ratito y se van a prolongar hasta el mismísimo día 14. Esta semana me he sentado en la oficina más horas de las que me gustaría para dejar todos mis exámenes corregidos y ha merecido la pena… Casi todos aprobados, muchos con muy buena nota… con eso y la bolsa de golosinas que me regaló el cole ayer, no se me ocurre mejor forma de empezar el descanso.

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Glad Påsk!

Sueños de gato

18 marzo, 2015

Älska processen (ama el proceso), así dice el cartel que una profesora de mi colegio ha colgado en la puerta de su clase. Cada día lo veo y cada día me gusta más. Está en la puerta de un aula donde se imparte técnica y física, áreas donde se encuentran mis mayores lagunas de conocimiento, pero poco importa, en la física, en la costura, en todo, es importante disfrutar del proceso en lugar de impacientarse esperando el resultado.

El proceso de coser está chaqueta (o abrigo de entretiempo, llámalo equis) ha sido largo y a ratos difícil, pero también muy placentero. En últimos días me sentía un poco hastiada, pero no de la costura en sí, sino de convivir con el caos que soy capaz de generar a mi alrededor cuando estoy embelesada con algo.

La tela, paño de lana, la compré hace ya dos años con la idea de participar en el SAL de Rosy, para coser el abrigo rosa de la protagonista de la serie New Girl. Pero la idea inicial no cuajó, por un lado me daba miedo meter la tijera, por el otro… el abrigo es precioso pero no es mi estilo (o al menos no es mi estilo demasiado a menudo).

Y un día pensé que quería una trenca, pero me echaba para atrás la responsabilidad de hacer mi propio patrón, así que me fui a internet a buscar un patrón de trenca. Y lo encontré, lo compré y prometo que intenté calcarlo… Pero no fui capaz, me quito el sombrero ante quienes son capaces de sacar algo en claro de esa marabunta de rayas… yo acabé bizqueando y con los ojos llorosos :(

Así que al final me tela es tela y que más se perdió en Cuba: me dibujé el patrón, me lo modifiqué corté la tela y me cosí un abrigo… Lo más aburrido ha sido ajustar y reajustar las mangas para que quedasen bien…

El forro tampoco es el satén de flores que compré para el SAL de Rosy (la verdad es que no sé qué hacer con esa tela, me tiene confusa), sino un algodón del cajón de las ofertas que tiene el precioso nombre de Kitty Dreams. El forro es tan precioso que decidí no ponerle vistas, quería que se viese lo más posible :D

Los bolsillos iban a ser de parche pero me abultaban mucho en las caderas, así que los torcí un poquito, abrí las pinzas de delante y los costados, y los metí dentro. La capucha, así como la cremallera, tiene doble costura, para estabilidad y por estética :)

Al final, por cierto, no es trenca, compré los botones y todo, pero me gusta mucho más sin ellos.

¡Y a RUMS! Feliz jueves :)

La dieta del flamenco (II)

18 marzo, 2015

Otra tarde, otra batalla.

Hoy me he entretenido cosiendo a mano un muñeco de muestra para ir refinando el patrón.

Ahora mismo se ve un poco tristón y desde luego sigue necesitando mucho trabajo, pero creo que promete mucho:

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Dance Dance Dance

18 marzo, 2015

Me gusta mucho leer. Creo que es la única afición que tengo de la que no me canso. Si tejo mucho rato, se me cansan las manos, si coso mucho rato me suben los niveles de agobio, si veo películas o series demasiado tiempo echo de menos el silencio, y así con todo… menos con leer, que podría (y puedo, está demostrado) hacerlo durante 10 horas seguidas y  al soltar el libro encontrarme en ese estado de ensimismamiento, con un pie en el mundo real y el otro no se sabe dónde, que es como estar soñando despierta.

Intento, de verdad que lo intento, ampliar mis horizontes en cuanto a lecturas (siempre dentro de la ficción, los libros de “hechos” no me transportan a ningún sitio), pero al final tengo una tendencia inevitable, y aquí os habla la filóloga que soy, hacia la literatura postmoderna. Así que al final, me traiga lo que me traiga de la biblioteca, arriesgue lo que arriesgue, siempre vuelvo a mi zona de comfort. Mi top tres de autores, José Saramago, Paul Auster y Haruki Murakami, son tres representantes de este estilo.

cover

De Murakami es la última novela que he leído, Dance, Dance, Dance, continuación de La caza del carnero salvaje, que ya leí hace un añito. Me ha parecido una novela con los pies un poco más en la tierra (siempre teniendo en cuenta que es Murakami y que con él nunca se sabe si eso que tienes bajo los pies es realmente tierra) y con una trama más sencilla de seguir, una vez asumido que su realidad no corresponde con tu realidad, claro.

Feliz miércoles :)

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