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Veamos…

28 julio, 2015

Es verano pero cualquiera lo diría, las nubes, la lluvia y el viento me han obligado a rescatar un jersey del fondo del armario para poder desayunar en el balcón, el año pasado recuerdo haber desayunado en bikini. Pero está bien, no me quejo demasiado del tiempo, sobre todo cuando miro las temperaturas en mi Córdoba natal y pienso en lo que les queda por delante…

Quizás cambien las temperaturas en las próximas semanas y pueda usar algunas de las prendas que me hice el verano pasado, pero me temo que ha llegado la hora de comenzar a preparar costuras y tejidos de otoño que, a fin de cuentas, son los que más uso tienen.

Tengo pendientes un puñado de entradas para el blog: mis vacaciones, los souvenirs que me he traído, los libros que he leído y la ropa que me cosí justo antes de irme: varios grandes éxitos y un estrepitoso fracaso que, estando sin rematar, todavía dudo si enseñar o no…

Tengo pendiente comenzar un chal, el Kisseis, que estamos tejiendo en KAL en no-madeja-das, lo haré en cuanto aparezca el ovillo que tenía pensado usar. ¿No os pasa a veces que, por recoger y ordenar, acabáis perdiéndole la pista a alguna cosa? Si alguien ve una madeja ya ovillada de 100purewool en verde manzana, por favor, que me deje un comentario, la echo de menos…

Organizador en compañía de… ¡Mis perendengues!

2 julio, 2015

Las cosas de palacio, como se suele decir, van despacio. Mi piso no será un palacio (es un pelín más pequeño) pero igualmente me he tomado con calma lo de coser un proyecto del libro Zakka Style, que compré allá por ¡2012!

La cosa es que el tiempo pasó, hablé con Helena (Mis perendengues), ella se pilló el mismo libro y poco a poco (muy poco a poco) fuimos madurando la idea, hasta que ayer, prácticamente de golpe, metimos tijera, ella en su palacio y yo en el mío, y nos cosimos cada una un organizador (creo que las dos lo usaremos para las vacaciones, así que van a ser organizadores viajeros, ¡bien!).

Antes de que me enrolle escribiendo, pasad a ver el de Helena, ¡que mola miles!

El proyecto en sí no es complicado, pero las últimas costuras ponen a prueba la moral de una… ¡capas y capas de telas y entretelas!

La parte de elegir materiales tiene su aquel, porque lo suyo es apurar cosas que ya tengamos en casa, usar los restos, pero, como diría Boromir, cuando se trata de mi stash de telas:

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Después de mucho pensar, fotografiar, intercambiar opiniones, etc. al final la tela elegida para el exterior fue el mantel de la cocina… Yo soy del tipo “más vale que sobre”, así que cuando compré la tela encerada para el mantel de la cocina eché unos centimetritos más… y la chica de la tienda, que no trabajaba en la sección de telas habitualmente, debió pensar lo mismo así que al final me encontré con más mantel del que necesitaba para la mesa…

La tela de gatos del interior (restos del forro de mi abrigo rosa) la tenía bastante clara desde el principio y la roja (típico algodón rojo de ikea, forro oficial del 90% de mis bolsos) fue incorporación de última hora.

Las cremalleras en morado creo que dan un contraste simpático y, aunque al principio el plan era poner el bien en morado también, encontré en mi caja de las cintas que me quedan mogollón de metros del bies rojo que hice hace años con la susodicha tela roja y me pareció mejor idea.

Y ahora… fotos, ¿no?

Hay sitio para 9 tarjetas (o más), un boli (que se me ha olvidado poner en la foto), el kindle, una libreta, el pasaporte, los billetes de avión, el móvil… ¡Es el organizador perfecto para que pase un caco y te robe la vida entera!

Viendo las fotos ahora me doy cuenta de que no lucen todo lo que podrían pero, me vais a perdonar, en mi balcón da el sol desde las 4 de la mañana y, ahora que por fin ha llegado el calor, así estábamos a las 9 de la mañana. ¡Entended que no salgo más a ese asadero hasta que baje un poco el sol!

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Feliz y caluroso jueves, ¡hoy es día de café frío y RUMS!

Al principio

28 junio, 2015

Al principio era sencillo esto de tejer, sencillo y divertido: encontrar un patrón, escoger la lana y simplemente tejer.

La lógica me dice que debería seguir siendo divertido y todavía más sencillo, pero no. Me compliqué innecesariamente el proceso de tejer: compré más lana de la que necesitaba, me apunté a más proyectos comunes de los que podía abarcar… y entonces tejer pasó de ser una actividad relajada, a ser a ratos fuente de estrés, a tener prisa por acabar una cosa para empezar la siguiente, tejer más y más para no perder comba primero y para rebajar stash más adelante…

Hasta que llegó el día en que no me apetecía levantar las agujas. Sé que es normal no tener ganas de tejer 24/7, pero era algo más, era más bien como la sensación de no querer quedarse trabajando más horas de la cuenta, de no querer pasar el domingo limpiando cuando hace un día fantástico… la sensación, en resumen, de no querer obligaciones en el tiempo libre.

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Cuando me di cuenta de que me estaba tomando mis aficiones como una obligación me dio bastante pena, la verdad. Pero después de meditar y de echar un par de tardes zanganeando por casa he llegado a la conclusión de que lo que tengo que hacer es, sencillamente, volver al principio.

¡Y en esas estoy! En volver a divertirme tejiendo, en olvidar la cantidad, en no dejarme agobiar por la caja llena de lana que tengo en el armario…

En la foto, mi proyecto actual, un patrón de Emilia Menéndez para Devanalana, tejido con un hilo “veterano” de mi stash. Es un patrón muy sencillo de seguir y el resultado es una preciosidad, aunque el mío tiene un fallo garrafal que acabo de detectar al ver la fotografía :(

Mi “bridal shower dress”

25 junio, 2015

Este sábado se casa una amiga aquí en Suecia y, siendo la novia de EEUU, no podía faltar una bridal shower como uno de los eventos previos a la boda. Es una de esas cosas que en España (y en Suecia) no se celebran, pero que en general conocemos a través de películas y series.

La madre y la dama de honor decidieron que el tema de la fiesta iba a ser “afternoon tea” y el requisito era lucir un sombrero. Y como los sombreros me gustan, los uso y, modestia aparte, me sientan bien, tardé lo justito en elegir el mío.

La ropa ya era harina de otro costal pero, una vez elegido el sombrero tuve claro qué tela iba a usar para hacerme un vestido, y con un poco de ayuda fui vislumbrando el diseño: escote en barco con un pequeño pliegue en el centro, la espalda más bajita, el corpiño ajustadito con pinzas princesa y la falda de media capa con una pequeña “cola”.

Normalmente no me visto de azul marino, porque durante 8 años fue mi día a día en el uniforme del colegio y como que le tengo tirria, pero cuando ví la tela (en el cajón de las ofertas, por supuesto) en la tienda me enamoré y, un poquito, me he reconciliado con el color. De primeras le puse una cremallera en la espalda pero quedaba fatal, ya que la tela es flojita y con mucha caída y la cremallera hacía una especie de bolsa chunga, así que el mismo día del evento me levanté quitando cremallera, cosiendo y planchando.

Para completar el modelito me puse un bolero rojo que me hice hace ya años.

A la vuelta de la fiesta, no sé si por el burbujeo del champán, por estar maquillada, por el buen día que hacía o por qué, pero estaba yo inspirada para ser fotografiada y salió un surtido bastante apañado :)

Aprovechando que es jueves me enlazo a RUMS, por cierto. Que paséis muy buen día, ¡yo aquí me quedo tomando el solecito!

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¡Es verano!

20 junio, 2015

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O eso dicen los que no han vivido un verano en pleno Amon Amarth…

Feliz midsommar, buen comienzo de verano!

5 días, 5 libros #2

9 junio, 2015

Después del ladrillo anterior, me apetecía leer algo con menos letras y con una narrativa más ágil, algo, en resumen, que me despertase. Así que me puse a la caza de una novela gráfica.

Confieso que he descubierto el mundo de la novela gráfica, del cómic, hace muy poquito y, aunque me arrepiento de no haberlo hecho antes, estoy disfrutando de lo lindo “poniéndome al día”.

La elegida ha sido V for Vendetta, escrita por Alan Moore e ilustrada por David Lloyd, y recientemente* adaptada para el cine por los hermanos Wachowski.

V_for_vendettaxSe nuevo se trata de un mundo distópico (qué tendré yo con las distopias, que tanto me gustan), post-apocalíptico. La historia se desarrolla en Londres en los años 90, tras una guerra nuclear en los 80 que deja el mundo medio destruido.

El regimen actual del libro es un régimen fascista y totalitario en el que los opositores son exterminados en campos de concentración (o donde surja). El protagonista, V, es un revolucionario anarquista que, ataviado con su máscara de Guy Fawkes, inicia una campaña para derrocar al régimen junto a Evey, su protegida.

Y bueno, poco más que decir, que me ha gustado mucho (aunque ya conociera la historia), que me he entretenido un montón mirando las ilustraciones y que, en general, merece la pena mil veces leerlo.

¡Feliz martes!

* ¡Ups! No tan recientemente, acabo de mirar que fue ya hace 10 añazos… ¡el tiempo vuela cuando lo pasas bien!

5 días, 5 libros #1

8 junio, 2015

Me he dado cuenta de que llevo muchos días sin escribir acerca de mis libros, se me acumula el trabajo. Y como por otra parte tampoco tengo muchas costuras o tejidos “posteables”, le voy a regalar los próximos cinco días a mis lecturas atrasadas.

El primero de los libros que quiero comentar es el que hace más tiempo que leí (lógicamente) y es además el culpable del atasco ya que, aunque hace ya semanas que lo terminé, todavía no estoy segura de si me gustó o no.

La novela en cuestión es Oryx y Crake, de la autora canadiense Margaret Atwood. Se trata de una distopia en la que se presenta un mundo postapocalíptico visto a través del, aparentemente, único superviviente, un hombre de mediana edad que se hace llamar Snowman. De hecho hay dos narrativas paralelas en este libro, por un lado el mundo visto a través de los ojos de Snowman, y por el otro la narración de sus recuerdos. Y es a través de estos recuerdos como nos enteramos de lo que ha sucedido para que las cosas estén como están.

oryx crake

Es una historia de ciencia, de modificaciones genéticas e hibridaciones entre especies para quedarse con lo mejor de cada casa, de enfermedades, de conspiraciones, de una pandemia que acaba con la mayor parte dela humanidad, y de una nueva especie humana, genéticamente modificada… La autora tiene una imaginación inmensa y en el mundo que construye no sólo hay sitio para la ciencia, también se recrea dedicando páginas a describir videojuegos, mundos virtuales… apasionante.

Si dejo de escribir aquí me vería obligada a concluir que el libro me ha gustado un montón, pero no puedo cerrar este post sin hacer referencia a lo lento que me resultó el libro, tan lento que me ha hecho resoplar en el autobús porque no había forma de avanzar, tan lento que, llegado un momento, tuve que autoimponerme 20 páginas al día para acabarlo.

Es un libro que me alegro de haber leído y que quizás en otras circunstancias no me habría resultado tan cansino, ahora sólo tengo que encontrar el momento idóneo para ir a la biblioteca y sacar The Year of the Flood y MaddAddam, la segunda y tercera parte de la trilogía.

¡Feliz lunes!

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