Bam! Pow!

La cosa empieza hace unos meses, cuando recibí un mensaje de mi cuñada contando que para el 40 cumpleaños de mi hermano quería montar un vídeo con anécdotas, felicitaciones, recuerdos, y el cumpleaños feliz, claro.

Mi primer pensamiento fue del tipo “qué carajo, cómo va mi hermano a cumplir 40 si yo solo tengo… ¡mierda!”. En fin, que me costó asumirlo pero lo asumí.

La cuestión es que 40 me parecía algo demasiado gordo como para limitarme a una canción, así que pensé en hacerle algo. Y me pareció que los mitones iban a funcionar porque son rápidos de tejer, son suficientes para el invierno cordobés la mayoría de los días y, cómo no, son un poco frikis  (sin ser cantosos).

El problema es la talla, claro. Hice mis cálculos pero obviamente los hice mal porque el primer mitón que salió me queda, literalmente, como un guante. Así que no me quedó más remedio que tejer un segundo par y quedarme el primero para mí.

Los míos los uso casi a diario, y me consta que mi hermano está haciendo buen uso de los suyos también, así que doble triunfo!


Están tejidos en Baby Merino Extrafine de Drops y el patrón, de pago en ravelry, se llama Fightin’ words.

Aprovechemos que es jueves para ir, así como quien no quiere la cosa, a Rums.

Querido 2017

Quizás sea ya un poco tarde para hacer una lista de propósitos de año nuevo, pero hasta ahora no he estado lista para sentarme y reflexionar.

Ya hice un pequeño resumen de lo que fue 2016, muy positiva, llena de éxitos (o pequeños triunfos) y con un solo fracaso (que seguramente, si lo pienso, habrá más, pero lo negativo se me olvida fácil), y ahora me apetece pensar en qué me gustaría hacer en 2017.

  1. Leer más: la lectura fue mi fracaso del año pasado, y este año estoy a saco para conseguir superar la canija (para mí) cifra de 18 libros. Y, sobre todo, quiero leerme este libro, que llevo con la trilogía desde hace 4 años!!20170116_142636.jpg
  2. Tejer lo mismo o más pero, sobre todo, tejer más desde mi stash y comprar un poquito menos (pero poquito, que tampoco soy un monje).wp-1484573583280.jpg
  3. Volver a participar en Swapetines, y que vaya todo, como mínimo, tan bien como el año pasado.
  4. Viajar: sé que no viajaré tanto como el año pasado, pero quiero intentar moverme un poco más por Suecia y alrededores.
  5. Coser: desde que nos mudamos en noviembre no he tocado la máquina de coser, y eso que tengo telas, patrones e ideas como para no parar de coser en dos meses! El gran proyecto costurero del año es una chaqueta en paño de lana que quiero empezar en plan ya.
  6. Seguir haciendo deporte.
  7. Socializar: hay un par de grupos de punto que se reunen por aquí, a lo mejor estaría bien dejarme caer por alguno.
  8. Aprender algo: para esto tengo dos condiciones, la primera es que no tiene que estar relacionado con el sueco ni con el trabajo, y la segunda es que tiene que ser presencial y en grupo. Por eso estoy pensando en matricularme en algún curso de algún idioma para principiantes. La oferta es grande, pero de momento estoy mirando cursos de japonés, italiano y portugués.
  9. Cuidar un poquito más el blog: escribir más a menudo y responder a los comentarios.
  10. Seguir sin fumar: no he fumado en la vida, así que no creo que sea difícil seguir sin hacerlo, pero parece que quedaba bien tener una lista con 10 cosas.

¡A tope con 2o17!

Mi nuevo hogar

Antes de ir a pasar dos cálidas semanas en Córdoba estaba pasándolo regular en el trabajo y la razón no era (al menos no exclusivamente) el estrés propio del fin de curso, sino que en el colegio, a veces, me congelo!! Estaba empezando a plantearme llevarme una manta o algo así cuando vi…. ¡el chal-manta!

Se trata del patrón Decemberist de Marilynd. Un chal triangular pero muy alargado que se teje con lana superbulky y agujas de 8 mm. Aproveché que iba a comprar la lana para el regalo de Navidad de mi abuela, y me compré cinco ovillos de Sandnes Fritidsgarn, que aunque es sólo bulky, supuse que me daría el apaño.

Estaba a dos vueltas de acabarlo cuando me di cuenta de que era minúsculo…


Mi consejo de sabios tejedores concluyó que lo mejor era deshacer y empezar de nuevo, así que es lo que hice. Subí a agujas de 10 mm y la parte lisa la hice más grande, hasta 149 puntos. 

En ravelry leí que a la diseñadora le había llevado unas 10 horas tejer el chal y, para darle un poco de vidilla al rollo de haber tenido que deshacer todo (y porque soy un poco friki, para qué negarlo) decidí cronometrarme:


No está mal, ¿no?

Y el resultado tengo que decir que me encanta… en estos días tan fríos que estamos teniendo me está viniendo de lujo, ¡básicamente vivo dentro de este chal! ❄❄


Esta entrada la estoy escribiendo en el tren de camino al curro, usando la aplicación de WordPress por primera vez, así que pido perdón si hay algo raro 😉

Y como es jueves, ¡Rums!

Recoleta

Compré este patrón en cuanto Joji lo publicó. Como ya me ha ocurrido otras veces que compro un patrón impulsivamente y luego se me pasa el impulso, no suelo comprar ninguno hasta que estoy preparada para tejerlos.

Pero Recoleta fue un flechazo: el cuello, la espalda… todo. El hecho de que la diseñadora fuese Joji Locatelli fue un aliciente más, cada patrón suyo que he tejido se ha convertido en mi favorito instantáneamente. Para mis vacaciones de navidad en Córdoba he empaquetado exactamente tres prendas de lana: mi Dragonflies, mi Japan Sleeves y mi Recoleta.

Bueno, con el patrón comprado desde septiembre, tocaba encontrar la lana ideal, pero eso es algo que ha de hacerse sin prisa. En junio pasamos un fin de semana muy lanero en Londres y allí, en la tercera planta de Liberty of London, aparecieron las lanas que iba a usar.

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Diez ovillos de Rowan tweed, de los cuales he utilizado algo más de siete. Un gustazo de tejer, pese a lo “agreste” del tweed, y de llevar.

He tardado casi 3 meses en terminarlo, pero… ¿quién tiene prisa? las cosas rápidas se compran en zara, lo hecho a mano lleva tiempo ❤

Las fotos están hechas en Córdoba, cerca de donde vive mi madre, aprovechando el buen tiempo que ha hecho estas navidades 😉

Y siendo jueves, pasamos por RUMS, ¿no?

Feliz año nuevo, rumseras!

Reinas magas (1)

Tenía yo pensado empezar el año escribiendo una entrada que hablase de mis navidades en Córdoba, con muchas fotos de cielos azules y alguna que otra de servidora sosteniendo una caña de cerveza…

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Pero resulta que llego a casa el lunes y, entre la montaña de correo que había en el suelo (el buzón está en la puerta del piso) me encuentro un aviso de correos con una sola palabra en el remitente: Spanien.

Ayer por la mañana fui a recogerlo y ¡menudo sorpresón! Venía de parte de Leslie, mi “víctima” en los swapetines de 2016.

Cuando me apunté a participar en los Swapetines estaba sobre todo preocupada por no estar a la altura, pero también ilusionada por lo que me podía encontrar… pero no me esperaba encontrarme tanto!! En la puerta de correos me senté a abrirlo y flipé en colores, entré al supermercado a comprar luchando porque no se me saltara el lagrimón… ¡es que yo soy muy sentida!

Dos patrones, bombones Lindt, polvorones de almendra, Jaysitos de almendra, una simpatiquísima postal de Thor tejiendo (con un mensaje muy bonito dentro), una caja de mi té preferido de todos los tiempos, una bolsita de corazones y dos ovillos preciosos de Drops Delight.

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Mil millones de gracias, Leslie!!!!!!!

Uno que se va, otro que llega

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Este blog se me ha llenado de polvo y de matojos rodantes… ¡ha pasado la tira de tiempo desde la última entrada!

Ya sabéis cómo va la cosa, a veces falta inspiración, a veces faltan fotos, a veces falta tiempo y a veces las ganas… y es una pena porque este rinconcito mío me  gusta y lo he estado echando de menos.

Y ahora que se va 2016 me ha parecido que es un buen momento para publicar un pequeño resumencito de mis éxitos y mi fracaso 😉

Éxitos de 2016:

  • He tejido mogollón.
  • He cosido mucho.
  • Me han regalado un anillo.
  • He cosido un vestido para estrenar el día que estrené mi anillo.
  • He sobrevivido a un año más de clases y me siento muy segura en mi papel de profesora.
  • He participado en los swapetines por primera vez.
  • He hecho mucho ejercicio y me siento más en forma y más fuerte que nunca.
  • He visto las auroras boreales.
  • Me he reído mucho, mucho.

Fracaso de 2016:

  • He leído poquísimo…

 

Ha sido sin duda el año de César Perez Gellida, suyos son 6 de los 18 libros que tengo empezados ahora mismo que me he leído este año, y suyo es el primero que contaré como finalizado en 2017. Sin duda mi propósito de año nuevo es leer más (a ser posible, mucho más).

En fin, estoy un poco oxidada en esto de escribir entradas, pero espero que lo que cuente sea la intención 😉

¡FELIZ AÑO NUEVO!

 

 

El rarito

Hace poco escribía acerca de lo cómodo que es tejer chales, por las posibilidades que ofrecen, porque es difícil que salgan fatal y porque nunca se tienen suficientes, ¿no?

Uno de los que tejí el verano pasado, el Good Vibes, lo tenía todo para triunfar… pero en algún momento, todavía no sé en cuál, la cagué, y a la hora de bloquear no había ser humano que le diese forma de chal a aquella cosa… Todos tenemos derecho a ser como somos y mi chal no iba a ser menos, jaja, así que lo bloqueé acentuando la forma aquella rara que había cogido y éste es el resultado:

dscf4737¡Es un chal trapezoidal! Visto así queda un poco extraño, pero puesto es suave y calentito, y la combinación de rojo (baby alpaca silk) y crudo (alpaca) es muy favorecedora.

Prometo que es favorecedor, ¡palabrita! lo que pasa es que ni el modo selfie ni la contractura que tenía cuando me hice las fotos son los mejores ingredientes para salir bien 🙂

Aprovechando que es jueves… ¿vamos a RUMS?